sábado, 8 de noviembre de 2014

Ácidos grasos omega-3 en enfermedades gastrointestinales y metabólicas.

Mariela Bernabe Garcíaa

a Unidad de Investigación Médica en Nutrición, Hospital de Pediatría. Centro Médico Nacional Siglo XXI, Instituto Mexicano del Seguro Social


Artículo

Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (LC-PUFA) (3 20 átomos de carbono y 3 3 dobles ligaduras) más estudiados son el ácido araquidónico (AA) de la familia n-6 y los ácidos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) de la familia n-3.1 Se ha informado que estos últimos tienen efecto pleiotrópico benéfico como antiarrítmicos, antitrombóticos, antihipertensivos y antiinflamatorios, además de mejorar la función endotelial, disminuir las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) y los triglicéridos (TG).2-4
¿ Aplicaciones clínicas
La reacción inflamatoria es parte de la respuesta normal del huésped a las infecciones o al daño. Sin embargo, la producción inapropiada o excesiva de los mediadores de la inflamación contribuye al desarrollo de enfermedades inflamatorias agudas y crónicas.5
En enfermedades cardiovasculares y diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la administración de EPA y DHA reduce los TG y las VLDL en pacientes con DM2 o sujetos sólo con hipertrigliceridemia, aunque el efecto es mayor en estos últimos;6-8 sin embargo, hay controversia en relación con el efecto de estos eicosanoides y el colesterol total y HDL-colesterol, aunque las concentraciones de LDL-colesterol no se modifican o tienden a incrementarse.6-8 En pacientes hipertensos, el aceite de pescado como fuente de EPA y DHA redujo la presión arterial,7,9mientras que en la DM2 no ha mostrado efecto en la glucosa en ayuno o en la hemoglobina glucosilada.8,10 Sin embargo, hay evidencia bien sustentada de que pueden prevenir la muerte por enfermedad cardiovascular.11
¿ Enfermedad inflamatoria intestinal (EII)
Un estudio reciente en el que se utilizaron alimentos con alto contenido de LC-PUFA n-3 en pacientes con EII demostró que los sujetos con remisión de la enfermedad tuvieron un incremento significativo de la relación de ácidos grasos (AG) n-3/AG n-6 de las membranas de los eritrocitos, en tanto que en el grupo que mostró recaídas disminuyó significativamente esta relación.12 Una revisión sistemática de la eficacia y la seguridad de los ácidos n-3 para el mantenimiento de la remisión en la enfermedad de Crohn (EC) informó que los estudios fueron clínicamente heterogéneos. No obstante, los estudios que usaron cápsulas con cubierta entérica mostraron un significativo y consistente mantenimiento de la remisión (RR, 0.49; IC 95%, 0.35 a 0.69) y concluyeron que los LC-PUFA n-3 son seguros y pueden ser efectivos para el mantenimiento de la remisión en la EC cuando se administran en cápsulas con cubierta entérica.13 Aun cuando algunos estudios con preparaciones de LC-PUFA n-3 han mostrado reducción de las recaídas y mejoría de los síntomas en los pacientes con EII, aún no se ha demostrado su eficacia para recomendar su uso sistemático con el fin de mantener su remisión.13-15
¿ Cáncer colorrectal
Aunque la evidencia sugiere que los LC-PUFA n-3 tienen actividad anticarcinogénica y que mejoran la eficacia y tolerancia de la quimioterapia convencional,16 los resultados son limitados e inconsistentes.17 Un meta-análisis de 14 estudios mostró que los ácidos grasos redujeron moderadamente la incidencia de cáncer colorrectal; sin embargo, la relevancia estadística fue limítrofe (RR, 0.88; IC 95%, 0.78-1.00).18 Dos años después, el mismo grupo de investigadores informó que el aumento del consumo de pescado a dos porciones por semana no cambia en grado considerable las tasas apoptóticas o mitóticas de la mucosa colónica,19por lo que aún no hay resultados concluyentes.
¿Cuántos LC-PUFA n-3 se pueden consumir en forma profiláctica? Las recomendaciones de la ingestión de ácidos grasos n-3 se han indicado tanto para prevenir su deficiencia como para prevenir y tratar enfermedades cardiovasculares. El aporte para prevenir su deficiencia es de 0.6% a 1.2 % de la energía derivada de ácido a-linolénico y hasta un 10% puede provenir del EPA o DHA. Para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV), como infartos y muerte por ECV, se ha recomendado la ingestión de 250 a 500 mg/d de EPA+DHA,11mientras que para su tratamiento diferentes agencias e instituciones internacionales sugieren la ingestión de ~1 g/d, de preferencia a través del consumo de pescado, es decir, dos porciones de 224 g de pescado por semana, sobre todo pescado graso como bacalao, salmón, macarela, pescado azul, arenque, pargo, huachinango y rubia (que contienen > 200 mg/DHA por 100 g de filete), o bien abadejo, angelito, atún aleta amarilla o merluza, que contienen 3100 mg DHA/100 g filete.20
En resumen, los LC-PUFA n-3 pueden ofrecer beneficios en enfermedades inflamatorias crónicas como la enfermedad cardiovascular, DM2 y cáncer colorrectal, o en EII con efecto dosis-respuesta, por lo que las diferencias en la eficacia en diferentes anomalías pueden deberse a la dosis y al tiempo de administración de éstos, así como a la intensidad de la reacción inflamatoria.

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