jueves, 12 de julio de 2018

Una nueva cirugía para tumores de recto evita su amputación y la bolsa de colostomía.

Un cirujano realiza una operación. EFE/Archivo
Un cirujano realiza una operación. EFE/Archivo
EFECastellón
El Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime de Castellón ha incorporado una novedosa técnica para los tumores de recto denominada TAMIS (cirugía transanal mínimamente invasiva) que evita su amputación o permanecer de por vida con una bolsa de colostomía.
Esta técnica, importada de EEUU, ya ha tenido su puesta en marcha en el centro hospitalario de la mano del cirujano José Luis Salvador Sanchis, que ha practicado con exito cinco cirugías, según un comunicado del centro hospitalario.
La nueva técnica extirpa completamente el tumor y es poco invasiva al extraer los tumores rectales por vía endoscópica a través del ano, mientras que el método anterior, "mucho más agresivo", obligaba en muchas ocasiones a realizar colostomías, según el doctor Salvador.
La técnica TAMIS reduce considerablemente el tiempo de recuperación del enfermo, es menos dolorosa y es mínimamente invasiva, ya que aprovecha el orificio natural para extraer el tumor.
“La utilización de un dispositivo de cirugía laparoscópica permite extraer el tumor a través del ano, no necesitando acometer más incisiones quirúrgicas”, puntualiza el doctor Salvador, que añade que, e esta forma, "no se ve alterada la continencia del enfermo, evitando tener que ponerle bolsa".
Esta técnica permite acceder a tumores de recto tanto benignos que no son extirpables por colonoscopia por su tamaño y cánceres seleccionados, aunque estén alejados del margen anal.
"Con TAMIS se permite llegar más alto que la técnica transanal, al recto medio o superior, y extirpar pólipos benignos que no se puedan eliminar por endoscopia", señala el doctor Salvador Sanchis
Esta técnica puede aplicarse a pólipos sin confirmación de malignidad o con diagnóstico de la misma, siempre que no sobrepasen la capa mucosa del recto (estadio T1), y no sean accesibles por colonoscopia.
"La capacidad técnica para extirpar la lesión que permite este abordaje supera a la colonoscopia ya que puede resecar completamente. La extirpación debe ser de pared completa, por lo que la distancia al margen anal, el tamaño de la lesión y el estadio son dos factores que pueden limitar su aplicabilidad", explica el experto.
Recuerda que el análisis microscópico de la lesión extirpada ha de confirmar que los márgenes de sección están libres de lesión, y que no se ha sobrepasado el nivel de la mucosa rectal (T1), ya que en este último caso el tratamiento sería incompleto, y debería realizarse una cirugía radical.
De los pacientes intervenidos en el Hospital Rey Don Jaime, tres fueron por cáncer en fase T1, otro por un gran pólipo benigno que afectaba el 70 % del recto y el otro paciente con una estenosis del recto superior tras una anastomosis del colon con el recto previamente realizada y que producía episodios de oclusión intestinal.
Los pacientes intervenidos por cáncer en ningún caso preciso una reintervención, ya que la extirpación había sido completa.
La estancia hospitalaria tras este tipo de intervención es de entre uno y dos días y la reincorporación a la actividad normal no debe exceder de siete a diez días en condiciones normales, ya que el dolor postoperatorio es mínimo y perfectamente controlable en domicilio y con analgésicos habituales.
Además, según las fuentes, el coste de esta técnica comparado con la estándar es mucho menor. EFE

lunes, 9 de julio de 2018

Más de 500 gastroenterólogos debaten sobre los desafíos de la enfermedad de Crohn.

A pesar de que el arsenal terapéutico se ha ampliado en los últimos años y la enfermedad se conoce mejor, aún quedan muchas cuestiones por resolver en la práctica clínica.



Más de 500 gastroenterólogos debaten sobre los desafíos de la enfermedad de Crohn

Más de 500 gastroenterólogos debaten sobre los desafíos de la enfermedad de Crohn
27.06.2018 - 16:41

Bajo el título “Nuevos tiempos en enfermedad de Crohn”, Janssen Pharmaceutical Companies of Johnson & Johnson ha celebrado el Simposio Nacional Innovara en el que se han dado cita más de500 gastroenterólogos de diferentes puntos de España para debatir e intentar dar respuesta a cuestiones controvertidas y de relevancia sobre la enfermedad inflamatoria intestinal, basadas en evidencias científicas publicadas; así como difundir y compartir experiencias sobre la práctica clínica.
Esta edición se ha desarrollado con un formato novedoso, ya que, desde un plató de Mediaset en Madrid, se ha conectado simultáneamente con otras 13 sedes en las ciudades de Murcia, Oviedo, Sevilla, Alicante, Mallorca, Tenerife, Zaragoza, Valladolid, Santiago, Valencia, Barcelona, Bilbao y Málaga, desde las que los especialistas han podido interactuar durante todo el simposio.
“Se trata de un formato ambicioso y totalmente innovador. Conectar muchos centros simultáneamente ha permitido una alta participación con sesiones muy prácticas y con un debate basado en casos clínicos reales”, subrayó el Doctor Javier P. Gisbert, coordinador de la Unidad de Atención Integral al paciente con EII del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid y director del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas en dicho hospital.

Las medidas terapéuticas en enfermedad de Crohn deben ir dirigidas a lograr modificar la enfermedad y a prevenir el daño estructural del intestino

Las medidas terapéuticas en enfermedad de Crohn deben ir dirigidas a lograr modificar la enfermedad y a prevenir el daño estructural del intestino por medio de la curación completa de la mucosa. En los últimos años se ha avanzado enormemente en el conocimiento de la patología y en el desarrollo de herramientas para el diagnóstico y tratamiento,pero todavía quedan cuestiones por resolver.
A juicio del doctor Gisbert, estas cuestiones se centran en aspectos tanto diagnósticos como terapéuticos. “Respecto a los tratamientos biológicos, afortunadamente, ahora no disponemos de un sólo fármaco, como ocurría hace tan solo unos pocos años, sino de varios, pero los estamos prescribiendo empíricamente, sin saber muy bien qué pacientes van a responder hasta que no llevan un tiempo con ellos”, apuntó. Asimismo, respecto a los métodos diagnósticos afirmó que “aún no tenemos claro cuándo y cómo utilizar la endoscopia o cuándo debemos repetirla, por ejemplo, para confirmar la cicatrización de la mucosa en los pacientes que responden al tratamiento”.
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Crean un chatbot para hacer seguimiento de la inflamación intestinal.

Médicos de los hospitales de Elche, Valencia y Ferrol han desarrollado esta 'app'


Crean un chatbot para hacer seguimiento de la inflamación intestinal
Los creadores de la 'app' han recibido dos premios

Lunes, 02 de julio de 2018, a las 11:35

Un equipo médico dirigido por el cirujano del Hospital General de Elche (Alicante), Luis Sánchez-Guillén, y compuesto por cirujanos gastroenterólogos de diferentes hospitales de Elche, Valencia y Ferrol, ha creado una aplicación para dispositivos móviles cuyo objetivo es el seguimiento de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal.

Para el desarrollo de Atemtum, el equipo ha contado con la colaboración de la empresa Taniwa, experta en el desarrollo y gestión de este tipo de herramientas para el seguimiento de determinadas patologías, según ha informado la Generalitat.

App de salud

La app ha sido galardonada en el encuentro Hackathon Nacional de Salud, donde programadores y diseñadores responden a las necesidades de los pacientes y los profesionales sanitarios, desarrollando aplicaciones y juegos de salud destinados a fomentar la formación, la educación en hábitos saludables y la adhesión terapéutica.

La aplicación Atemtum ha sido premiada por el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa, y por la Asociación de Crohn y Colitis Ulcerosa, que la ha reconocido como mejor idea innovadora del reto Gettecu-ACCU-Sandoz de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, y que premia las mejores herramientas que utilicen las nuevas tecnologías para el cuidado de este tipo de pacientes.


La aplicación interactúa con el paciente con mensajes y recibe respuestas en tiempo real

Además de este premio, la app recibió otro reconocimiento patrocinado por la consultora Everis para el desarrollo de la mejor aplicación móvil en el ámbito de la salud.

Interfaz similar al Whatsapp

Atemtum tiene como objetivo el seguimiento y monitorización de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa) en el periodo post-operatorio tras una intervención quirúrgica. Se presenta como una app para dispositivos móviles con un interfaz de chat similar al de WhatsApp. Así, la aplicación interactúa con el paciente con mensajes y recibe sus respuestas en tiempo real ofreciendo un panel de control al centro sanitario y al personal médico.

Sánchez-Guillén era consciente de la necesidad de seguimiento con los pacientes digestivos y la empresa Taniwa hace tiempo que trabaja en la oportunidad de hacer seguimiento inteligente de pacientes mediante chatbots.

En ese sentido, Sánchez-Guillén ha explicado que "un alto porcentaje de pacientes con esta enfermedad crónica intestinal requiere una cirugía en algún momento de su enfermedad. Hasta el 70 por ciento requerirán una segunda intervención".

Chatbot para hacer el seguimiento postoperatorio

"El paciente está ingresado unos cinco o seis días en el hospital pero cuando recibe el alta hospitalaria pasan de unas condiciones de vigilancia intensivas en el hospital a terminar de recuperarse en casa sin contacto con el cirujano hasta la consulta postoperatoria", ha seguido.

"Por eso Atemtum está focalizado en continuar el seguimiento postoperatorio en el domicilio para que el paciente se incorpore de nuevo a su vida habitual de forma menos abrupta", ha concluido.

La principal necesidad cubierta con este proyecto para los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, es la de continuar diariamente su seguimiento en el domicilio. Esta aplicación permite, mediante una interfaz amable y un lenguaje cercano (un chat), responder a las dudas más comunes de los pacientes y evaluar determinados parámetros fundamentales en el seguimiento postoperatorio (temperatura, medicación, deposiciones).


"Nuestra intención en realizar un piloto con pacientes reales", explica Sánchez-Guillén

Piloto con pacientes reales

Por otro lado, en el caso de los profesionales, les proporciona una herramienta de seguimiento tanto de grupo como individual, de forma remota y compatible con otras tareas de forma efectiva.

"Creemos que las razones principales para recibir ambos premios, teniendo en cuenta la calidad del resto de propuestas, han sido la orientación a una necesidad clara tanto para pacientes, médicos y centros sanitarios y la facilidad de uso de la app, y el hecho de haber hecho una demo con un producto real", ha descrito el especialista, quien ha apuntado que el proyecto "continuará adelante y nuestra intención es perfeccionar la aplicación y realizar un piloto con pacientes reales".

martes, 3 de julio de 2018

Alcohol y EII.

Al igual que sucede en otros aspectos relacionados a la EII, como la alimentación o el estilo de vida, e incluso, la eficacia terapéutica de un medicamento, es necesario personalizar lo referido al consumo de alcohol y averiguar cómo se comporta esa interacción en cada persona. Por supuesto, siempre en diálogo con el médico tratante.
Es preciso destacar que si se está tomando algún medicamento, especialmente antibióticos, no es recomendable combinarlo con ingesta de alcohol.
El consumo de alcohol es otro de los factores sociales importantes a considerar en una personas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. También es cierto que se debe considerar el nivel de actividad de la enfermedad en el que se encuentra la persona (remisión o brote).
Aunque es posible beber alcohol si se padece EII, es necesario hacerlo con moderación. La recomendación es que puedas hablar con el equipo de salud especializado en EII acerca de lo que resulta más razonable en tu caso particular.
El consumo agudo y crónico de alcohol si ha demostrado que modifica el sistema inmune, y por lo tanto, podría desempeñar un papel importante en la EII, tanto sea empeorando los síntomas gastrointestinales o generando su aparición.
Estudios realizados no han podido determinar si la cantidad y el tipo de alcohol son determinantes sobre los síntomas generales gastrointestinales y la severidad de esos síntomas.
Debes saber que el alcohol puede alterar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de exacerbación de la enfermedad mediante el aumento de la permeabilidad. Las bebidas alcohólicas, generalmente, provocan diarrea debido al alto contenido de azúcar.
En el futuro, se necesitan más estudios clínicos para examinar la posible relación entre el consumo de alcohol y su efecto sobre la evolución de la enfermedad y la actividad inmunológica luminal en la EII (5).
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(5) Patrón de consumo de alcohol y su efecto sobre los síntomas gastrointestinales en la enfermedad inflamatoria intestinal Garth R. Swanson , MD, * Shahriar Sedghi , MD, § Ashkan Farhadi , MD, * y Ali Keshavarzian , MD * Para acceder a la publicación hace click aquí.

Tabaco y EII.

El mecanismo exacto del efecto del tabaquismo en la EII no se conoce, pero sí se destaca el importante papel que pueden desempeñar los factores sociales en la enfermedad.
Los estudios realizados hasta el momento demuestran que el tabaco actúa de modo diferente en quienes poseen Enfermedad de Crohn que en aquellos con Colitis Ulcerosa.
Se ha demostrado que fumar empeora la actividad de la enfermedad en personas con Enfermedad de Crohn (1) , y se asocia con una mayor necesidad de corticoides y un mayor riesgo de cirugía (2) . Por el contrario, en personas con diagnóstico de Colitis Ulcerosa el fumar reduce el riesgo de requerir colectomía y disminuye la extensión de la enfermedad (3) .

Enfermedad de Crohn (EC) y tabaco

En el caso de la Enfermedad de Crohn, el consumo de tabaco significa el mayor factor conocido de riesgo externo/ social (1) para el desarrollo de la enfermedad.
La evidencia científica publicada, refiere que el tabaco en pacientes con EC:
  • Duplica la posibilidad de “aparición” de la enfermedad, en comparación con otras personas no fumadoras; y en el caso de las mujeres esta posibilidad se eleva aún más (5 veces más).
  • Provoca un riesgo mayor tanto en el desarrollo de la enfermedad, como en su pronóstico y evolución.
  • Incluso, se ha observado que en consumos más elevados de tabaco las complicaciones se dan en el intestino delgado, en lugar de en el colon.
  • Y con mayor frecuencia esas complicaciones se manifiestan en fístuas y abscesos, como también un mayor riesgo de requerir hospitalizaciones o intervención quirúrgica (2). Incluso, después de haberse operado la probabilidad de reaparición de la enfermedad tras la cirugía es mayor.
  • Se presentan un incremento en la recurrencia de la enfermedad,
  • y en la resistencia a diversos tratamientos. Por lo que pueden requerir más corticoides y tratamiento farmacológicos más complejos como inmunosupresores y biológicos. De hecho, muchas veces estos tratamientos no son tan efectivos en los fumadores como en los no fumadores.
Las formas en las que el fumar puede afectar al intestino son numerosas: bajando sus defensas, disminuyendo la sangre que llega al órgano o causando cambios en el sistema inmunitario que causan infamación.
Un estudio mostró que las personas que continúan fumando son el doble de propensas a tener un brote si se compara con las que han dejado de fumar (4).
La buena noticia, es que el hecho de dejar de fumar en los casos de personas con diagnóstico de EC puede representar una mejoría significativa en el estado clínico, comparable al efecto de ciertos medicamentos. Estudios han demostrado que una vez que se ha dejado de fumar durante un año, las posibilidades de tener un brote se reducen en un 65% (4) . Incluso el reducir la cantidad de cigarrillos que se fuma al día puede tener un efecto beneficioso sobre los síntomas.
Esto sugiere que aunque dejar el cigarrillo es la mejor opción, reducir la cantidad de cigarrillos al día también puede ayudar. Aun así, aunque se fume poco se tiene más posibilidades de tener una enfermedad de Crohn más activa y una tasa más alta de hospitalización (4).
Conversar con tu médico tratante sobre tu situación puede ayudarte a tomar la decisión más adecuada.

Colitis Ulcerosa (CU) y tabaco

Estudios de investigación han demostrado que la CU es menos común en los fumadores que los no fumadores. Y que algunas personas han desarrollado CU una vez que han dejado de fumar.
Esto sugiere que fumar puede retrasar o prevenir la CU, así como reducir su gravedad. También hay estudios que muestran que los fumadores con Colitis Ulcerosa parecen sufrir una forma más leve de la enfermedad. Sin embargo, no todos los estudios están de acuerdo con esto. Por ejemplo, un estudio encontró que las personas con CU que fumaban tenían un mayor riesgo de desarrollar problemas de articulaciones y piel (4).
En la Colitis Ulcerosa, “el fumar” pareciera ser que tiene un efecto protector sobre:
  • El curso de la enfermedad,
  • el riesgo de colectomías,
  • disminuye la extensión de la enfermedad (3),
  • la frecuencia de los brotes,
  • e incluso, las manifestaciones extraintestinales.
¿Por qué el fumar puede tener un efecto protector contra la Colitis Ulcerosa? (4)
Una vez más, no se sabe realmente por qué fumar tiene un efecto protector en la Colitis ulcerosa. Se piensa que de los muchos productos químicos que contiene el cigarrillo, la nicotina sea el que más probablemente tenga impacto.
Se ha encontrado que las personas que tienen CU pueden tener una capa de moco más delgada en el colon izquierdo y el recto, en comparación con las personas sanas. Es posible que nicotina pueda aumentar la producción de este moco o suprimir el sistema inmunológico y prevenir la inflamación en el colon.
Otra teoría es que el óxido nítrico, liberado por la nicotina, puede reducir la actividad muscular en el colon y así reducir la necesidad de ir al baño con urgencia.
Entonces, ¿tengo que dejar de fumar? (4)
Puede ser tentador continuar, o incluso, tomar el hábito de fumar para ayudar a tu CU. Sin embargo, no todas las investigaciones sobre el tabaquismo y la EII han llegado a una conclusión similar. También, fumar aumenta el riesgo de bronquitis crónica, cáncer de pulmón, otros tipos de cáncer y enfermedades del corazón, y no es recomendado por los profesionales de la salud, incluso para las personas con CU. Hay muchos tratamientos mucho más seguros que fumar que podrían ser explorados.
¿Puede el tratamiento con nicotina ayudar a la CU? (4)
Ha habido una serie de estudios sobre los efectos de los parches de nicotina o masticar chicle de nicotina en el tratamiento de la Colitis Ulcerativa. Para los pacientes con CU moderadamente activa, parece que los parches o chicles de nicotina a veces pueden ayudar. Sin embargo, no todos pueden tolerar la nicotina. En varios estudios, las personas que iniciaron un tratamiento para la EII con nicotina sufrieron efectos secundarios como dermatitis, náuseas, dolores de cabeza o trastornos del sueño. Aunque la nicotina pareciera ayudar con la enfermedad, no parece ser tan beneficiosa cuando se administra como terapia de mantenimiento (tomarla continuamente) para prevenir brotes. La investigación también ha indicado que la nicotina es menos eficaz que varios tratamientos convencionales de fármacos para la EII, tales como 5-ASA y corticoides.
En general, los profesionales de la salud consideran que los riesgos de fumar sobrepasan los beneficios en la CU y desalientan fuertemente el hábito de fumar en todas las personas que tienen Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
(1) Cottone M, Rosselli M, Orlando A, et al. El hábito de fumar y la recurrencia en la enfermedad de Crohn. Gastroenterología. 1994; 106 (3): 643-648.
(2) Cosnes J, Beaugerie L, Carbonnel F, Gendre JP. Dejar de fumar y el curso de la enfermedad de Crohn: un estudio de intervención. Gastroenterología. 2001; 120 (5): 1093-1099.
(3) Verde JT, Rodas J, Ragunath K, et al. El estado clínico de la colitis ulcerosa en pacientes que fuman. A.m. J. Gastroenterol. 1998; 93 (9): 1463-1467.
(4) Crohn’s & Colitis UK . www.crohnsandcolitis.org.uk.

Efectos adversos de fármacos en EII.

 Actualización: 18-11-2015
Dr. Ángel Ponferrada
Servicio de Medicina Digestiva, Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid
MUY IMPORTANTE: La información proporcionada en geteccu.org sirve para apoyar, no para reemplazar, la relación que existe entre los pacientes y/o visitantes de este sitio web y su médico
 ¿Tienen riesgos los medicamentos que me han prescrito?
En la Enfermedad de Crohn y en la Colitis Ulcerosa se pueden utilizar diversos medicamentos, de forma que, cada médico selecciona junto con el paciente, entre todos los disponibles, los que mejor se adaptan al tipo de enfermedad y gravedad en cada enfermo. Sin embargo, también pueden tener efectos secundarios y riesgos que se valoran y vigilan a lo largo del tratamiento. Cada situación requiere un tratamiento específico que puede no ser adecuado en otros casos. Por tanto, todos estos fármacos deber ser utilizados bajo supervisión médica y nunca por propia decisión del paciente.
Es importante destacar que todo lo comentado en este resumen es una visión general. En cualquier caso, es el médico habitual del paciente quien conoce la situación concreta de cada enfermo. Debe ser él, junto con el paciente, quien decida que fármaco o fármacos cree más oportuno utilizar en cada momento. Por tanto, recuerde que no debe automedicarse ya que puede perjudicarle más que ayudarle.

Aunque, su médico ya le habrá informado, el paciente puede comprobar qué fármaco está tomando mirando su composición en la caja del medicamento recetado, puesto que a continuación no se detallarán los nombres comerciales.

¿Cuáles son los principales efectos secundarios de los medicamentos que se usa para tratan los síntomas de la enfermedad inflamatoria?
Se utilizan para mejorar algunos de los síntomas típicos de estas enfermedades. No son fármacos para actuar específicamente contra la inflamación del intestino, sino que sólo pretenden mejorar los síntomas. El hecho de que sean medicamentos “más generales” no quiere decir que deban tomarse sin indicación ni supervisión médica, ya que también tienen sus riesgos y posibles efectos secundarios. Es el médico junto con el paciente, quien valorando su riesgo/beneficio, decide en que situación utilizarlos y como. Entre ellos destacaremos varios:

Analgésicos y antipiréticos.
– Los analgésicos son para el dolor abdominal, de articulaciones, etc, mientras que los antipiréticos son para bajar la fiebre.
Muchos son antiinflamatorios y por tanto pueden asociarse a aparición de síntomas leves como diarrea o estreñimiento, dispepsia (sensación de digestiones pesadas, nauseas o malestar abdominal y dolor en “zona gástrica”). Sin embargo y aunque muy raramente, pueden presentarse complicaciones como hemorragias digestivas, úlceras gastroduodenales y perforaciones del tubo digestivo. Muchos de estos riesgos son favorecidos por varios factores como el abuso indiscriminado, la edad del paciente, consumo de alcohol o combinación con otras medicinas que pueden ocasionar efectos adversos como los corticoides.
El paracetamol no aumenta el riesgo de hemorragia digestiva pero debe utilizarse con especial precaución en pacientes con problemas de hígado.
El Metamizol también ampliamente utilizado, puede asociarse a reacciones alérgicas y excepcionalmente entre un 0,2 a 2 casos por millón, agranulocitosis, enfermedad muy grave en la que la “fabrica” de glóbulos blancos, la médula ósea, deja de funcionar.
Hay analgésicos más potentes utilizados ocasionalmente llamados opioides (derivados o de la familia de la morfina), como el tramadol. Se asocian fundamentalmente a nauseas, vómitos, “mareos” y somnolencia.

Espasmolíticos.
– Los espasmolíticos como el N-Butilbromuro de hioscina son fármacos usados para calmar los retortijones y el dolor cólico que aparece en estas enfermedades. Pueden asociase a sequedad de boca y ojos, alteraciones en la visión, taquicardia, vértigo y excepcionalmente a dificultad para orinar. Deben utilizarse con mucha precaución en los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal ya que puede asociase a estreñimiento grave que condicione la aparición de un “megacolon tóxico”, enfermedad del intestino grueso en el que hay una inflamación e infección muy importante del mismo y que puede requerir una cirugía urgente.

Astringentes.
– Los astringentes o antidiarreicos, son para ayudar a cortar la diarrea. Aunque son útiles en algunas ocasiones, deben utilizarse con precaución, ya que en algunos casos concretos podrían favorecer la aparición de un megacolon tóxico. Asimismo pueden producir nauseas, vómitos, empeorar el dolor abdominal o somnolencia.

¿Cuáles son los principales efectos secundarios de los medicamentos que tomo específicamente para la enfermedad inflamatoria intestinal?
Éstos son medicamentos que se utilizan para disminuir la inflamación que se produce en el aparato digestivo. Se pueden utilizar en los periodos de brote o empeoramiento agudo de la enfermedad o como tratamiento de mantenimiento, es decir, para impedir o disminuir la posibilidad de estos brotes.
Los grupos de fármacos que se utilizan en esta enfermedad son los siguientes:
  • Aminosalicilatos
  • Antibióticos.
  • Corticoides
  • Inmunosupresores
  • Biológicos.

Aminosalicilatos.
Los aminosalicilatos son unos de los fármacos más utilizados en la colitis ulcerosa. Existen comercializados diversos preparados, aunque los más utilizados son la Mesalazina (también llamada 5-aminosalicilato o 5-ASA) y la Sulfasalazina.
Pueden administrarse por la boca en forma de gránulos, comprimidos o cápsulas. También pueden utilizarse a través del ano en forma de supositorios, enemas (líquidos) o espuma por la elevada concentración que alcanzan así en la parte final del colon.
– La Sulfasalazina tiene efectos secundarios hasta en un 40% de los casos como náuseas, vómitos, dolor de cabeza, malestar en el estómago o fatiga. Habitualmente son leves y en ocasiones mejoran administrando la medicación con la comida o disminuyendo la dosis para volver a aumentarla progresivamente poco a poco. Ocasionalmente puede teñir la orina de color anaranjado. Sin embargo, en  algunas ocasiones pueden ser tan intensos que lleven a la retirada del fármaco. Mucho más raramente puede ocasionar reacciones alérgicas de la piel, daño en la médula ósea, inflamación del páncreas, del hígado (elevación de transaminasas), pulmón o corazón. También es frecuente la presencia de cambios en el esperma (disminución de la cantidad y movimiento de los espermatozoides) que produce infertilidad, aunque este fenómeno es reversible con la retirada del fármaco. Puede favorecer un déficit de ácido fólico por lo que se aconseja tomar suplementos vitamínicos que lo contengan.
Gran parte de los efectos secundarios de la Sulfasalazina se deben a una de sus partes, la sulfapiridina. Por ello se diseñaron posteriormente nuevos salicilatos, sin dicha fracción de la molécula, como la mesalazina y olsalazina, en aras de diseñar medicamentos mejor tolerados. Son muy bien tolerados, aunque pueden asociarse a alguna molestia de tipo abdominal, náuseas, vómitos y dolor de cabeza. También se han detectado excepcionalmente alguna de las manifestaciones anteriormente comentadas con la sulfasalazina. Con olsalazina, además se ha descrito la posibilidad de diarrea, especialmente en la primera semana de tratamiento.
La tolerancia y seguridad de los aminosalicilatos hace que puedan ser utilizados sin problemas en el embarazo (asociándose a suplementos de ácido fólico) y en la lactancia.

Antibióticos
Los antibióticos se utilizan cuando hay brotes graves con fiebre, complicaciones como la presencia de fístulas o en los que puede haber una infección sobreañadida a la inflamación.
– Dentro de los más utilizados está el metronidazol, que puede producir molestias en la región del estómago y, en los tratamientos largos, sensaciones de hormigueo en los pies o posibles infecciones por hongos en la boca. En ocasiones puede oscurecer la orina adoptando un color rojizo. Asimismo debe evitarse el consumo de bebidas alcohólicas hasta como mínimo un día después de dejar esta medicación ya que puede producirle dolor de estómago y cabeza, nauseas y vómitos, enrojecimiento de predominio en la cara y palpitaciones.
Debe utilizarse con especial precaución durante el embarazo y solo en casos que su médico lo autorice, siendo recomendable evitar el primer trimestre. Se suele recomendar suspender la lactancia durante su uso.
– También se utiliza el Ciprofloxacino solo o, en ocasiones, asociado al anterior. Puede acompañarse de nauseas, molestias abdominales y elevación transitoria de transaminasas. Se ha asociado ocasionalmente a rotura de los tendones y colitis por antibióticos. No se recomienda en general su uso prolongado durante embarazo y lactancia.

Corticoides
Son medicamentos también con efecto antiinflamatorio, que se utilizan en las fases de brotes o empeoramiento de la enfermedad. Es frecuente que se utilicen durante unas semanas, pero debe intentarse su reducción progresiva y retirada tras la mejoría.
Los más utilizados clásicamente son la prednisona y la prednisolona. Se pueden utilizar vía intravenosa en los brotes graves o por vía oral. También se emplean por vía rectal, en este caso esencialmente la budesonida (véase más adelante). Estos medicamentos son eficaces en casi dos tercios de los pacientes en los que se utilizan, y siguen siendo fundamentales para el tratamiento de la enfermedad.
Sus efectos secundarios debe conocerlos el paciente para no asustarse pero también para evitar su abuso.  En primer lugar destacar que son relativamente frecuentes los síntomas dispépticos (molestias a nivel del estómago). No existen datos sobre si los antiulcerosos pueden mejorar estos síntomas y tampoco se ha demostrado que por sí sola, la toma de corticoides se asocie a mayor riesgo de ulcera gástrica o duodenal, con lo que el uso indiscriminado de protectores de la mucosa gástrica no está justificado, a no ser que el paciente tome además otros fármacos (antiinflamatorios no esteroideos o anticoagulantes).
En los tratamientos cortos (como se utilizan habitualmente) los efectos secundarios suelen ser menos importantes y principalmente estéticos (aumento de peso, retención de líquidos, acné, vello, estrías, cara de luna llena). Pueden asociarse a leves alteraciones del comportamiento como euforia excesiva, aumento de apetito, insomnio y ocasionalmente depresión. También favorecen un incremento de los niveles transaminasas, de colesterol, de la tensión arterial y de la glucosa (provocando la aparición o el empeoramiento de diabetes previa). Todas ellas suelen ser leves, controlables y mejoran tras su retirada.
En los tratamientos largos o a altas dosis tienen efectos más importantes y por ello deben evitarse. Se asocian a aparición de estrías más importantes y fragilidad de la piel, a cambios de distribución de la grasa en el cuerpo, dolores de articulaciones y músculos y aumentan el riesgo de infecciones. Asimismo pueden perpetuar una depresión, una hipertensión, producirse cataratas o aumentar la presión intraocular (glaucoma). Un problema especialmente relevante en los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal es que en torno a un cuarto de ellos tiene la densidad mineral ósea disminuida. Ello se debe a múltiples factores como el sexo femenino por razones hormonales, el consumo de  tabaco, la desnutrición que en ocasiones se asocia a estas enfermedades, etc. Los corticoides por si mismos alteran la actividad de las células que intervienen en la calcificación y modelación ósea. Por ello, favorecen el desarrollo de osteoporosis. Eso hace que se incremente la posibilidad de fracturas en los huesos, aplastamientos vertebrales, etc. Para evitar los efectos nocivos sobre el hueso, deben administrarse junto con calcio y vitamina D y evitar estos tratamientos prolongados aunque sean a bajas dosis.

Además existen otros tipos de corticoides que pueden tener menos efectos secundarios y ser menos nocivos sobre el hueso, pero se utilizan sólo en situaciones concretas. Existen dos comercializados, la budesonida y el dipropionato de beclometasona. También se utilizan en periodos cortos, e igualmente deben retirarse como los “corticoides clásicos”.

En general, los corticoides son medicamentos seguros durante el embarazo aunque deben evitarse en el primer trimestre de embarazo salvo que sean imprescindibles. En la lactancia los corticoides pasan a la leche materna, recomendándose desechar la leche de las siguientes 4 horas si la madre toma más de 20 mg de Prednisona.

Inmunosupresores
Se utilizan habitualmente cuando no se responde a los corticoides o se depende de ellos y, en las situaciones más complicadas como por ejemplo, cuando hay fístulas, cuando la enfermedad reaparece tras haberse operado o es extensa. Siempre que su médico se los prescribe es porque considera que en su caso los beneficios que aportan superan los riesgos. Dentro de ellos existen varios:

– La azatioprina y la mercaptopurina son fármacos seguros con un control adecuado. Los efectos secundarios más frecuentes son las molestias gastrointestinales, náuseas, vómitos y cansancio. Generalmente mejoran disminuyendo la dosis y volviendo a introducirlos poco a poco. A veces también se soluciona cambiando uno por otro.
Los pacientes que los toman siempre deben realizarse análisis de sangre durante el tratamiento, para vigilar la posible aparición de efectos indeseables más importantes. Entre los más típicos están la posible disminución de los glóbulos blancos (hasta en el 2%) o la inflamación del hígado (hasta en el 5%). También pueden controlarse disminuyendo la dosis, aunque a veces requieren la retirada del medicamento. Asimismo se asocian a pancreatitis (hasta en el 3-10%), fiebre e infecciones (especialmente cuando se administran junto a otros inmunosupresores o corticoides) y erupciones cutáneas (5%). Se han realizado extensas investigaciones sobre la posibilidad de que estos fármacos pudieran aumentar el riesgo de linfoma y otros tumores. Parece existir un mínimo incremento de aparición de linfomas, si bien el riesgo sigue siendo muy bajo. Si es más evidente su asociación a cáncer de piel no melanoma, por lo que es fundamental evitar la exposición solar y siempre utilizar protectores solares. Asimismo cualquier lesión extraña, que no cicatrice o aparezca una y otra vez debe ser consultado siempre con su médico habitual o dermatólogo.

Son seguros durante el embarazo, preferibles frente a otros inmunosupresores y, en general, no hay porque retirarlos durante el mismo. Estos medicamentos pasan a la leche materna en muy baja cantidad o nula y, en general pueden utilizarse. Se puede  minimizar la exposición del niño esperando 3 horas para amamantar desde la toma de la dosis.

– Ciclosporina y tacrolimus son otros fármacos similares  utilizados para evitar el rechazo en el trasplante de órganos, y han demostrado su eficacia para tratar los brotes de colitis ulcerosa que no responden a corticoides intravenosos a dosis adecuadas (corticorresistencia). Es un fármaco que habitualmente se maneja en el hospital y que requiere unos controles especiales para ajustar sus dosis. Deben vigilarse la tensión de la sangre y la función del riñón durante su administración mediante análisis de sangre. Asimismo pueden asociarse a dolor de cabeza y temblores, calambres musculares, fatiga, aumento de colesterol y sensación de hormigueo. Como los anteriores, también incrementan el riesgo de infecciones, si bien la mayoría de los datos disponibles proceden de pacientes trasplantados que suelen estar con más fármacos inmunosupresores.
Finalmente cabe destacar que se ha observado un ligero aumento de riesgo de linfoma y de cáncer de piel, pero también los datos provienen de tratamientos largos, situación no habitual con estos medicamentos en pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
No hay evidencia de que favorezcan las malformaciones en el embarazo, si bien sólo se recomienda utilizar en casos concretos y por tanto cuando el beneficio supera el riesgo potencial para el feto. En relación a la lactancia aunque no hay datos claros de efectos adversos en lactantes de madres que los tomaban, se recomienda se evite.
– Metotrexato se administra ocasionalmente en la enfermedad de Crohn en determinadas circunstancias. Suele administrarse inyectado de forma intramuscular o subcutánea. Los principales efectos secundarios son digestivos como nauseas, vómitos, diarrea o aftas en la boca; si bien suelen evitarse con la administración al día siguiente de ácido fólico. Asimismo deben realizarse controles y análisis a lo largo del tratamiento ya que, aunque muy raramente, pueden dañar el hígado la médula ósea o el pulmón.
No se debe utilizar durante el embarazo ya que se asocia a abortos y aumenta la probabilidad de malformaciones. Durante su uso es fundamental utilizar siempre medios anticonceptivos de tipo barrera como preservativo. Si ocurriese el embarazo, su médico le ayudará  en la toma de decisión de abortar, si bien y siempre respetando su libre pensamiento, no es totalmente obligatorio y podría individualizarse interrumpiendo la medicación, administrando altas dosis de ácido fólico y seguimiento estrecho por su obstetra para descartar malformaciones.
Durante la lactancia en general esta contraindicado, aunque se haya constatado un nulo o mínimo paso a la leche materna (solo en casos de bajas dosis semanales como las utilizadas en las enfermedades autoinmunes pero no en tratamiento para el cáncer donde también son utilizados a más dosis).

Fármacos biológicos
Son medicamentos llamados así porque son producidos en cultivos de tejidos, células u otros. En estas enfermedades se utilizan:

– Infliximab es un producto que bloquea una sustancia llamada TNF-alfa que interviene en la inflamación. Está indicado cuando los pacientes no responden a las medicaciones anteriores o en situaciones clínicas concretas, como la enfermedad con fístulas (habitualmente en la zona de alrededor del ano) que no han respondido a otros medicamentos. Lo llevamos usando desde hace muchos años, lo que permite conocer bien su perfil de efectos secundarios. Se administra en perfusión intravenosa en el hospital, es decir, por medio de un gotero, que lo introduce diluido en la vena entre 1 y 3 horas. Durante la infusión puede producirse dolor de cabeza o reacción con dificultad para respirar, erupciones en la piel, etc. Para prevenirlo a veces se administra una medicación antes de la infusión. Una vez que ocurren puede ser necesario disminuir la velocidad de infusión, pautar corticoides o incluso suspender la administración del fármaco. Como reacciones más tardías en los siguientes días, puede experimentarse cansancio, dolores musculares o de articulaciones o reacciones en la piel, incluso a veces acompañadas de fiebre. En casos raros se ha asociado a disminución de número de glóbulos blancos, psoriasis, empeoramiento de una insuficiencia cardíaca de base … y hay indicios que con un riesgo muy bajo y quizá sólo en asociación a otros fármacos, podrían aumentar el riesgo de tumores como linfoma o cáncer de piel.

– Adalimumab, Golimumab y Certolizumab son productos similares al anterior que también bloquean el TNF-alfa, con la diferencia que se administran subcutáneamente (más superficial) con jeringas ya cargadas con la dosis que debe administrase y, por tanto, puede aplicárselo el propio paciente en su domicilio. Puede asociarse a reacción cutánea en el punto de inyección. El resto de riesgos son similares.

– Vedolizumab es a diferencia de los anteriores, un anticuerpo anti-integrina. La integrinas son moléculas que provocan que los glóbulos blancos lleguen desde la sangre al foco de inflamación en el intestino y, por tanto, su bloqueo es otra vía para disminuir la inflamación. Se administra en perfusión intravenosa en el hospital durante 30 minutos. Es un fármaco recientemente comercializado y hasta ahora los efectos adversos más frecuentes descritos han sido nauseas, vómitos, dolores articulares o abdominal. Si bien cabe destacar que han demostrado en todos los estudios ser fármacos seguros a corto y largo plazo.

Al igual que los inmunosupresores, los biológicos pueden aumentar el riesgo de infecciones. Es especialmente importante para prevenirlo vacunarse conforme le indique su médico para neumococo, gripe, etc… y, acudir al medico ante síntomas iniciales de posible infección como fiebre, tos persistente, deterioro del estado general.

Durante el embarazo no parecen ser perjudiciales para el niño en ninguno de los datos disponibles. Estas medicinas si atraviesan la placenta en el tercer trimestre por lo que en algunos casos su médico puede aconsejar que los suspenda.
En la leche materna aparecen en muy pequeñas cantidades y parece poco probable tengan algún efecto perjudicial en el lactante. Si bien dados los pocos datos que se disponen siempre habrá que individualizar caso a caso.

En todos estos fármacos biológicos, para minimizar sus riesgos, algunos importantes como la posibilidad de desarrollar tuberculosis u otras infecciones, su médico practicará una serie de medidas antes de iniciar el tratamiento. Entre ellas la mencionada vacunación o la realización de una prueba cutánea denominada “de tuberculina” en dos ocasiones (una primera vez y luego repetirlo para asegurarse, ya que a veces puede ser falsamente negativa la primera vez) y una radiografía de pecho.
BIBLIOGRAFIA