domingo, 19 de noviembre de 2017

El exceso de sal en la dieta perjudica la microbiota intestinal.


  • Podría ser uno de los mecanismos por los que la sal contribuye a la hipertensión y a las enfermedades autoinmunes
Una dieta con un elevado contenido de sal altera la microbiota intestinal, según una investigación publicada hoy en Nature , que ha asociado estos cambios en la comunidad de bacterias que habita el intestino con la hipertensión y las enfermedades autoinmunes en ratones y en un estudio piloto en personas. De confirmarse los resultados en humanos, la microbiota podría convertirse en una potencial diana de terapias para contrarrestar los trastornos inducidos por la ingesta excesiva de sal.
Las dietas occidentales suelen contener una cantidad de sal mayor que la que necesita el cuerpo, e incluso perjudicial para la salud. En España, por ejemplo, cada persona consume de media 9,8 gramos diarios de sal, según un estudio publicado en 2011 en el British Journal of Nutrition . La cifra equivale a casi el doble de la ingesta recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 5 gramos al día. La OMS alerta de que un consumo excesivo de sodio contribuye a elevar la presión sanguínea y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
De confirmarse los resultados en humanos, la microbiota podría convertirse en una potencial diana de terapias para contrarrestar los trastornos inducidos por la ingesta excesiva de sal
En la investigación publicada en Nature, que han liderado el Centro de Medicina Molecular Max-Delbrück y la Charité-Universitätsmedizin de Berlín (Alemania), ha ensayado en ratones cómo afecta una dieta con exceso de sal a la microbiota intestinal, la comunidad de bacterias que habita el intestino y que realiza funciones indispensables como producir nutrientes y educar al sistema inmunitario.
Los científicos suministraron a un grupo de 12 roedores una dosis muy elevada de sal en su alimento durante tres semanas, mientras que otros 8 ratones siguieron con su dieta normal. Durante este tiempo, analizaron la composición de la microbiota a partir de sus heces, y hallaron que los ratones que habían consumido sal en exceso tenían menos bacterias del género Lactobacillus. La que más se resintió, en concreto, fue Lactobacillus murinus. Ensayos en el laboratorio confirmaron que esta especie tiene dificultades para reproducirse cuando la concentración de sal en su entorno es elevada.
Un exceso de sal en la dieta reduce la cantidad de bacterias ‘Lactobacillus’ en el intestino
Los investigadores descubrieron a continuación que los ratones que tenían una enfermedad autoinmune llamada encefalomielitis autoinmune experimental –inducida por los propios científicos–, empeoraban si consumían demasiada sal. En cambio, si los investigadores les suministraban a la vez suplementos con L. murinus, la enfermedad no se agravaba.
Según explican los investigadores en NatureL. murinus produce unos compuestos llamados indoles, que mitigan la producción de un tipo de células inmunitarias –los linfocitos TH17– que favorecen la inflamación. Así pues, el exceso de sal, al dificultar la supervivencia de L. murinus y otros Lactobacillus, hace más probable que aumente la inflamación. Pero los suplementos con la bacteria contrarrestan el efecto, lo que abriría la vía a utilizar suplementos probióticos para tratar enfermedades asociadas a la dieta rica en sal.
Microbiota intestinal en una muestra de heces
Microbiota intestinal en una muestra de heces (Scimat Scimat / Getty)
Las personas no tenemos la bacteria L. murinus en nuestros intestinos, pero sí otros Lactobacillus que podrían realizar el mismo papel protector. Los investigadores llevaron a cabo un pequeño estudio piloto en 12 voluntarios sanos, que ingirieron suplementos de sal de 6 gramos al día durante dos semanas. La sal hizo que aumentase su presión sanguínea y que disminuyera la cantidad de Lactobacillus en sus intestinos, lo que sugiere que el mecanismo en personas es similar al descubierto en ratones.
“En este momento, nuestros resultados son todavía experimentales y no justifican recomendaciones a pacientes”, declara por correo electrónico Dominik Müller, investigador del Centro de Medicina Molecular Max-Delbrücky la Charité-Universitätsmedizin de Berlín que ha dirigido la investigación. “Estamos preparando ensayos clínicos con doble ciego y controlados con placebo”, añade, para confirmar sus resultados en humanos. También planean estudiar la relación de la sal y la microbiota con una enfermedad autoinmune de la piel, la psoriasis.
En este momento, nuestros resultados son todavía experimentales y no justifican recomendaciones a pacientes”
DOMINIK MÜLLER
Director de la investigación
Los bebés recién nacidos tienen más Lactobacillus que los adultos, pero los van perdiendo a medida que se desarrollan. Los científicos señalan ahora como posible culpable al exceso de sal de la dieta, al que estamos expuestos desde pequeños, especialmente en las sociedades occidentales. “Es difícil evitarla”, explica Müller. “En Alemania comemos mucho pan, que contiene una gran cantidad de sal. Y una sola pizza cubre la cantidad total que se debería tomar en un día”, ilustra.
Una sola pizza cubre la cantidad total de sal que se debería tomar en un día”
DOMINIK MÜLLER
Director de la investigación

Frases para reflexionar.

La alegría es, ante todo, fomento de la salud. Joseph Addison

sábado, 18 de noviembre de 2017

Aspectos psicológicos de las enfermedades crónicas II , la respuesta ante la enfermedad.

Dra. Mirta Laham
Cuando una persona es diagnosticada de una enfermedad crónica se verá afectada en sus aspectos físicos, psicológicos, familiares, laborales y sociales.

Como vimos, es necesario tener en cuenta que una persona frente a la enfermedad presentará diferentes respuestas emocionales según los momentos que atraviesa en relación a la enfermedad. Así por ejemplo se pondrán en juego diferentes emociones tanto durante la evaluación diagnóstica, en la información del diagnóstico a la persona afectada y su familia, como a lo largo del tratamiento.

En el caso del paciente crónico estamos en presencia de una persona que sufre una enfermedad de larga evolución, difícilmente asintomática, donde la mejoría puede ser lenta, y, en muchos casos sólo pasajera.
El proceso puede ser inestable, alternando períodos de remisión e intensificación con crisis agudas. También deberá considerarse su tipo de tratamiento, de control de la enfermedad/calidad de vida, paliativo o invalidante; si es un paciente ambulatorio u hospitalizado.

Todas estas variables influyen en la respuesta del paciente ante la enfermedad

Entre los principales factores que modulan las diferentes respuestas frente a la enfermedad encontramos:

1. desde el punto de vista de la persona afectada:
- la personalidad del paciente
- la edad
- el tipo de enfermedad
- el entorno íntimo: familia y amigos

2. desde el punto de vista de los profesionales de la salud:
- la personalidad del médico y demás profesionales del equipo de salud
- la hospitalización
- el contacto con otros pacientes

Personalidad:

La personalidad del paciente influirá en los mecanismos de defensa y estilos de afrontamiento, tanto positivos como negativos, que presentará para asumir y lidiar con su enfermedad.

Así como vimos que diferentes perfiles de personalidad favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas, también la personalidad incide en la respuesta frente a la dolencia.

La investigación ha señalado que un 10 % de los enfermos crónicos presenta algún tipo de trastorno de la personalidad.

Se ha estimado que el 40% de estos pacientes presentan fuerte estrés, y un 25% presentan un trastorno psiquiátrico específico.
De forma genérica se puede considerar que entre un 20 y un 50% de los pacientes crónicos presentan algún tipo de problema psicológico y/o psiquiátrico. Estos porcentajes aumentan si consideramos a las personas hospitalizadas.

Los trastornos psiquiátricos que se presentan más comúnmente en las diferentes investigaciones sobre el tema son:
- trastornos adaptativos con síntomas emocionales
- trastornos distímicos
- trastornos por ansiedad (particularmente trastorno por ansiedad generalizada)ansiedad
- depresión mayor.

No es infrecuente la comorbilidad entre trastorno afectivo menor y un cuadro de ansiedad generalizada. Por ejemplo, en el caso de personas coronarias es común la presencia de ansiedad y depresión, muy especialmente luego de haber sufrido un evento agudo.

Según el perfil la personalidad aparecen problemas más específicos, en el caso de una personalidad tipo A (habitual en las personas coronarias) la hostilidad como emoción negativa característica suele estar presente tanto expresa (rasgos de agresividad) como reprimida. En el caso de un perfil neurótico de la personalidad, éste clásicamente se ha relacionado como propenso al dolor físico.

Así, las actitudes de una persona con una enfermedad crónica pueden variar notablemente según la personalidad de los individuos. Y hasta podemos marcar un arco desde aquel que presenta una lástima exagerada de sí mismo y se abandona, hasta el que se resiste a dejarse vencer por la enfermedad.

En términos generales podemos encontrarnos con personas que tendrán miedo a perder el control sobre sus vidas, personas que en un primer momento negarán el diagnóstico o lo minimizarán, personas que no mostrarán ninguna adherencia al tratamiento indicado; personas que pueden prolongar su hospitalización, que presentarán todo tipo de quejas somáticas, o que pueden presentar demandas excesivas y/o extemporáneas deteriorando la relación entre el paciente y los profesionales de la salud.

Los pacientes con enfermedades crónicas generalmente se sienten frustrados porque sus expectativas de llevar una vida normal han desaparecido casi súbitamente. Muy comúnmente se sienten sobrepasados e impotentes ante su situación; reduciéndose significativamente su autoestima, sus relaciones familiares y sociales se modifican profundamente a causa de su enfermedad, volviéndose dependientes de otras personas.

También pueden sentirse decepcionados por la medicina porque no les ofrece una cura. Y es muy habitual que desarrollen sentimientos de culpa sobre el estilo de vida que los llevó a enfermar.

Más allá de todos estos rasgos, —que no completan toda la gama de posibilidades que podemos encontrar— básicamente sintetizaremos las reacciones de un paciente crónico en tres actitudes diferentes que pueden presentarse forma aislada o al mismo tiempo:

- Rechazo
- Miedo al tratamiento
- Colaboración y confianza

Edad:

En términos generales, los adultos jóvenes tienen más riesgo de reaccionar ante una enfermedad con resentimiento o incredulidad. También presentarán conflictos si la enfermedad deteriora su imagen corporal y/o social.
Los pacientes ancianos en general aceptan mejor sus problemas médicos.

El entorno:

La valoración de enfermedad crónica no sólo tiene un efecto negativo para la persona afectada, sino que significa un problema tanto para los familiares del paciente, como incluso para las instituciones médicas, quienes no aceptan con agrado responsabilizarse en el tratamiento.

Un paciente crónico origina diferentes respuestas en el seno familiar:
- Estrés generalizado
- Conflictos entre los distintos miembros por quién debe hacerse cargo
- Confusiones de diversa índole (por ejemplo con la prescripción médica)
- Desánimo
- Sentimiento de culpa en sus familiares sobre el tipo de cuidados que brindan al paciente.

Esta situación de desequilibrio familiar situación repercute en el estado general del paciente crónico originando a su vez:
- necesidad de seguridad y mayor dependencia
- angustia ante el rechazo
- temor al abandono
- miedo a la Invalidez
- desconfianza generalizada hacia su entorno y hacia el médico/institución

Todas estas sensaciones impiden un adecuado cumplimiento del tratamiento retrasando la rehabilitación.
Tipo de enfermedad

El diagnostico de una enfermedad crónica, obviamente, produce un fuerte impacto emocional en la persona afectada. Por ejemplo, y en términos muy generales:

1. Las enfermedades cardíacas, como las arritmias o la enfermedad coronaria, producen mucha ansiedad y el miedo ante la muerte es constante.
2. La insuficiencia respiratoria o la dificultad para respirar producen un estado de ansiedad agudo que se resuelve cuando la situación revierte.
3. El diagnóstico de cáncer produce miedo y las enfermedades de transmisión sexual, como el SIDA, producen, con frecuencia, además de miedo, sentimientos de culpa.
4. Otras enfermedades crónicas, como la insuficiencia renal, artritis reumatoide o diabetes mellitus, producen respuestas que pueden ir desde su aceptación hasta su negación/rechazo del tratamiento.

Frente al diagnóstico de la enfermedad crónica suele surgir una serie de respuestas que se han clasificado de la siguiente forma:

- rechazo o negación.
- sentimientos  de ira y resentimiento
- búsqueda de apoyo emocional
- depresión reactiva
- dependencia

La primera fase donde niega o minimiza el diagnóstico (incluso incumpliendo con los controles y las prescripciones médicas) dura hasta unos días después de confirmado el diagnostico y es más intensa cuanto más inesperada sea la presencia de enfermedad.

Luego, ante la imposibilidad de seguir negando su realidad, sustituye este rechazo por sentimientos de rabia y/o culpa. Al mismo tiempo, la persona se vuelve intolerante, quejosa y demandante. Este tipo de comportamiento hostil tiende a alejar a la familia y cuidadores lo que aumenta la frustración y agresividad del paciente. Estas actitudes hostiles también suelen proyectarlas sobre los profesionales de la salud.

Pasado este período, la aceptación de su situación lo lleva a la búsqueda de apoyo en su familia/entorno y en los profesionales de la salud.

Con el paso del tiempo puede aparecer un lamento tanto por un pasado y oportunidades pérdidas como por su futuro. Esta es una fase a considerar atentamente ya que pueden aparecer ideas y conductas suicidas.

Superada este período se puede entrar en una dependencia de los médicos donde el paciente aumenta su cuidado de salud y puede multiplicar el número de visitas y/o consultar por problemas mínimos.

Damos por descontado que esto es sólo una caracterización de etapas que el paciente puede atravesar y que muy posiblemente atraviesa, pero que no necesariamente será secuencial (puede haber saltos y retrocesos) y su personal proceso dependerá de un gran número de factores como por ejemplo su educación, sus condiciones materiales y las de su familia, su dinámica familiar antes de la presencia de la enfermedad, etc.
BIBLIOGRAFIA:

Folkman, S. (1997). Positive psychological states and coping with severe stress. Social Science & Medicine, 45, 1207-1221.

Florez-Alarcón, L., Mercedes Botero, M. y Moreno Jiménez, B. (2005) Psicología de la salud. Temas actuales de investigación en Latinoamérica. Bogotá: ALAPSA.

Wiebe, D.J., y Smith, T.W. (1997). Personality and Health. Progress and Problems in Psychosomatics. En R. Hogan, J. Johnson, S. Briggs, (Eds) Handbook of Personality Psychology (pp. 891- 918). New York: Academic Press.

Krantz, D.S. y Durel, L.A. (1983). Psychobiological substrates of the Tipe A behavior pattern. Health Psychology, 2, pp. 393-411.

LAHAM, M., Psicocardiología. Abordaje psicológico al paciente cardíaco. Ediciones Lumiere. Buenos Aires. 2001.

LAHAM, M., (2006) Escuchar al corazón, psicología cardíaca, actualización en Psicocardiología. Ed. Lumiere, Buenos Aires.

Moreno-Jiménez, B. (1997). Evaluación Cognitiva de la Personalidad. En G. Buela Casal y J. Sierra (Eds.), Manual de Evaluación Psicológica. Madrid: SigloXXI.

Nowack, K.M. (1986). Type A, hardiness, and psychological distress. Journal of Behavior Medicine, 9 (6), pp. 537-548.
http://www.psicologiadelasalud.com.ar/art-profesionales//aspectos-psicologicos-de-las-enfermedades-cronicas-ii-la-respuesta-ante-la-enfermedad-74.html?p=1

martes, 14 de noviembre de 2017

Moco en las heces.

El moco en las heces suele indicar una inflamación del intestino (colon inflamado). Puede producirse junto a:
El moco es una sustancia que puede ser:
  • Trasparente,
  • Blanca o blanquecina,
  • Amarilla o amarillenta.
A diferencia de las heces normales no presenta un color marrón.
La consistencia del moco el similar a la gelatina y está protegida por la membrana mucosa del intestino grueso.
Moco en las heces
El moco también lo producen otros órganos del cuerpo (por ejemplo los pulmones) y ayuda a atrapar las partículas extrañas que se inhalan.
En el intestino, el moco:
  • Protege las paredes internas,
  • Facilita el movimiento de las heces.
La presencia de moco en las heces no es motivo de preocupación, pero podría ser signo de una enfermedad.
El moco:
  • Lubrica las paredes internas de los órganos,
  • Facilita el paso de las heces.
Una pequeña cantidad de moco en las heces es normal.
Sin embargo, grandes cantidades de moco pueden indicar una enfermedad intestinal, cuando el moco va acompañado de:
En caso de moco inusual en las heces es necesario realizar un examen médico en profundidad para determinar la causa subyacente.
Algunos tipos de cáncer intestinal causan una producción de moco mayor a de lo normal; hallar moco en las heces no implica automáticamente que una persona padezca un tipo específico de cáncer, como el cáncer colorrectal.

¿Cuáles son las causas del moco en las heces?

Una cantidad inusual de moco en las heces puede tener su origen en varias afecciones, como por ejemplo:
El moco en las heces puede deberse a enfermedades del tracto digestivo, entre las que se encuentran: 
Infección intestinalUna infección bacteriana gastrointestinal, puede ser:
  • Una  intoxicación alimentaria por Salmonella,
  • Una infección por Campylobacter,
  • Diarrea del viajero.
Generalmente, en estos casos el médico receta antibióticos y fermentos lácticos aunque el paciente sea un niño.
Disentería bacterianaLa disentería es una infección bacteriana que provoca la producción de moco.
De vez en cuando, una persona puede presentar:
  • Pus en las heces,
  • Heces de color rojo (sangre en las heces),
  • Dolor abdominal intenso,
  • Pérdida de peso involuntaria.
Se trata de síntomas graves de infección que puede ser mortal si no se trata inmediatamente.
La Gastroenteritis viral (infección del aparato gastrointestinal) puede provocar:
  • Náuseas,
  • Vómito,
  • Diarrea,
  • Fiebre,
  • Cólicos abdomnales.
Las Infecciones por parásitos intestinales como la Giardia Lambdia pueden provocar:
  • Diarrea,
  • Malabsorción,
  • Obstrucción intestinal (en los casos más graves).
Algunos tipos de gusanos en el intestino, por ejemplo las lombrices intestinales provocan prurito anal intenso, especialmente durante la noche.
Colitis ulcerosaEn la colitis ulcerosa, la membrana mucosa del intestino grueso (colon):
  • Se inflama,
  • Desarrolla pequeñas lesiones conocidas como úlceras.
Estas úlceras sangran y pueden producir:
  • Pus,
  • Moco.
El moco puede ser bastante voluminoso y sale junto con las heces.
Síndrome del intestino irritable (SII)El síndrome del intestino irritable se caracteriza por un aumento de la producción de moco en el intestino que sale junto con las heces.
El moco puede formarse:
  • Especialmente en caso de SII acompañado de diarrea predominante,
  • Raramente, si el paciente sufre SII con estreñimiento predominante o en la forma alterna.
Enfermedad de CrohnLa expulsión de moco en las heces de los adultos es raro, pero posible en las personas que padecen enfermedad de Crohn.
Si se detecta moco filamentoso en las heces de una persona con enfermedad de Crohn también puede estar relacionado con el desarrollo de fisuras anales.
Absceso rectalUn absceso rectal perianal produce varios síntomas, tales como:
También se puede observar un flujo parecido al pus que sale del orificio del absceso o al limpiarse después de evacuar.
Esto es distinto del moco filamentoso en las heces ya que, en realidad, el pus y otras sustancias líquidas se acumulan en un absceso a causa de una infección.
Cuando el absceso es crónico, puede formarse una fístula anal (orificio o canal de comunicación inusual entre el canal anal y la piel alrededor del ano).
Hemorroides externasSi las hemorroides sobresalen del ano pueden formarse pérdidas de moco visibles en:
  • Las heces,
  • El papel higiénico.

Otras causas

Moco en las heces del bebé

Por lo general, el moco en las heces del bebé indica una infección; la más común es la gastroenteritis en la que el lactante también presenta diarrea.

¿Cuándo preocuparse? Causas graves o mortales del moco en las heces

En algunos casos, el moco en las heces puede deberse a una enfermedad grave o peligrosa que requiere una evaluación inmediata.
Entre estos casos se encuentran:
Obstrucción intestinalOclusión intestinal que provoca estreñimiento, graves calambres abdominales y vómitos, además de la evacuación de moco.
Una obstrucción intestinal puede deberse a una de las muchas enfermedades que provocan heces duras:
  1. Adherencias (tejido cicatricial),
  2. Hernia inguinal o abdominal,
  3. Cálculos biliares,
  4. Tumor,
  5. Tras comer un objeto no alimentario.
Por lo general, la obstrucción se trata en hospital y a veces se requiere una operación quirúrgica para extraer la materia fecal.
Invaginación intestinalLa invaginación intestinal es una enfermedad en la que una parte del intestino se pliega y un segmento del intestino penetra dentro de otro.
La invaginación intestinal es más común en los niños de hasta un año de edad.
Algunos de los síntomas de la invaginación intestinal son:
  • Cólicos abdominales,
  • Sangre y moco en las heces,
  • Vómito,
  • Hinchazón abdominal.
Si la invaginación intestinal no es tratada, puede provocar:
  • Aporte de sangre reducido hacia el intestino,
  • Necrosis del intestino,
  • Peritonitis,
  • Shock hipovolémico.
Vólvulo de colon (torsión de colon)
La intususcepción es el deslizamiento de una parte del intestino dentro de otra que puede reducir el suministro de sangre, provocar obstrucción y necrosis del tejido.

Otros síntomas pueden producirse junto con el moco en las heces

Los otros síntomas varían dependiendo de la enfermedad o el trastorno subyacente.
Los síntomas que afectan con frecuencia al aparato digestivo también pueden implicar otros órganos del cuerpo.
cáncer de colon, moco en las hecesEntre los síntomas del tracto digestivo que se pueden observar junto con el moco en las heces se encuentran:
  • Dolores en el bajo vientre o calambres abdominales, por ejemplo in caso de disentería, intestino irritable, diverculitis, endometriosis y obstrucción intestinal.
  • Abdomen hinchado o aire en el vientre, en caso de enfermedad celíaca o colon irritable.
  • Heces particularmente malolientes, especialmente en caso de infección.
  • Sangre en las heces (la sangre puede ser de color rojo, negro y alquitranado).
  • Cambios en el color y consistencia de las heces.
  • Heces blandas, sobre todo en caso de infección intestinal.
  • Incontinencia fecal (incapacidad para controlar las heces).
  • Meteorismo y flatulencia, por ejemplo en casi de colon irritable.
  • Dolor al evacuar, en caso de hemorroides o de fisuras anales.
  • Necesidad urgente de evacuar, puede estar causada por la enfermedad de Crohn y por colitis ulcerosa.
Otros síntomas que pueden observarse son:
  • Fiebre,
  • Malestar general,
  • Urticaria.
  • Color de las hecesAdemás del moco, se puede observar un color anómalo de las heces; por ejemplo, si son anaranjadas pueden tener su origen en alimentos ricos en betacaroteno:
    • Zanahoria,
    • Boniato,
    • Albaricoque,
    • Calabaza,
    • Melón,
    • Mango.

    Tratamiento para el moco en las heces

    El tratamiento depende de la enfermedad que provoca la formación del moco; pueden requerirse:
    • Medicamentos,
    • Intervención quirúrgica,
    • Generalmente, una buena alimentación suele ser suficiente para curarse.
    Se debe consultar a un médico antes de tomar fármacos durante la gestación y la lactancia.

    Remedios naturales para el moco en las heces

    Entre los remedios naturales para el moco en las heces se encuentran:
    Semilla de psylliuLas semillas de psylliu tienen propiedades:
    • Prebióticas: favorecen el re-equilibrio de la flora intestinal,
    • Antinflamatorias,
    • Laxantes, en caso de estreñimiento ya que ablandan las heces y aumentan la masa fecal. De esta manera estimulan la peristalsis,
    • Antidiarréicas, debido a que absorben los líquidos en el intestino.
    Se recomiendan especialmente en caso de:
    • Colitis,
    • Síndrome del intestino irritable.
    Se recomienda incorporar de 5 a 7 gramos de semillas de psyllium en la alimentación diaria.
    Hay que beber por lo menos un vaso de agua depués de haber ingerido las semillas.
    Reducir el estrés también puede ser beneficioso.

    Dieta y alimentación para el moco en las heces

    Una alimentación saludable y rica en fibras favorece el funcionamiento del sistema digestivo.
    Se debe evitar consumir una cantidad excesiva de café, cafeína y té para reducir el moco en las heces ya que la cafeína puede provocar complicaciones y problemas digestivos.
    ¿Un cambio en la dieta puede ayudar a prevenir el moco en las heces?Para evitar el moco en las heces y prevenir las recidivas se recomienda seguir hábitos alimenticios saludables.
    Para mejorar la salud intestinal es necesario añadir alimentos ricos en fibra, tales como:
    • Frutas y verduras,
    • Salvado,
    • Alubias,
    • Frambuesas.
    Se deben evitar los alimentos picantes y procesados.
    De esta manera, se mejorará la salud digestiva general.
    Ayuno
    Ayunar por 2 o 3 días (si no existen contraindicaciones) es muy beneficioso, debido a que:
    1. El cuerpo se concentra en curar la infección o la inflamación ya que no debe gastar energías en la digestión de los alimentos.
    2. Favorece la cicatrización de heridas y úlceras.
    3. Tiene una función de desintoxicación gracias a que el hígado puede concentrarse en elaborar las toxinas del cuerpo ya que no debe metabolizar las sustancias nutritivas que vienen del intestino.
    4. http://www.fisioterapiaparatodos.com/enfermedades-del-intestino/moco-en-las-heces/

lunes, 13 de noviembre de 2017

Los cinco tipos de enfermedad de Crohn.

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn causa inflamación crónica y erosión de los intestinos o el intestino. Puede afectar diferentes regiones del intestino, el estómago o los intestinos. Hay cinco tipos diferentes de enfermedad de Crohn, cada uno afecta a diferentes partes del tracto digestivo.
No hay una causa conocida de la enfermedad de Crohn. Los expertos creen que puede ser debido a que el sistema inmunológico reacciona a los alimentos o las bacterias en los intestinos o el intestino. Se cree que esto causa la inflamación no controlada asociada con la enfermedad de Crohn.
El tratamiento depende del tipo y la gravedad de la enfermedad. Cada uno de los cinco tipos de enfermedad de Crohn se asocia con sus propios síntomas y regiones específicas del tracto digestivo:
  •  ileocolitis
  •  ileitis
  •  enfermedad de Crohn gastroduodenal
  •  jejunoileitis
  •  Colitis de Crohn
A veces las personas experimentan más de un tipo de enfermedad de Crohn al mismo tiempo. Esto significa que varias partes del tracto digestivo pueden verse afectadas a la vez.
LOS CINCO TIPOS

Los cinco tipos de enfermedad de Crohn

Ileocolitis

La mayoría de las personas con enfermedad de Crohn sufren de ileocolitis. Esta forma de enfermedad de Crohn causa inflamación e irritación del íleon (la parte inferior del intestino delgado) y del colon. Las personas con ileocolitis pueden experimentar síntomas como:
  •  Diarrea
  •  pérdida de peso significativa
  •  dolor o calambres en la región media o inferior derecha del abdomen

Ileitis

Al igual que la ileocolitis, la ileítis causa inflamación e irritación del íleon. Los síntomas de la ileítis son los mismos que los de la ileocolitis. Las personas con ileítis también pueden desarrollar fístulas (abscesos inflamatorios) en la sección inferior derecha del abdomen.

Enfermedad de Crohn gastroduodenal

La enfermedad de Crohn gastroduodenal afecta el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). Aquellos con esta forma de enfermedad de Crohn a menudo experimentan náuseas, falta de apetito y pérdida de peso.
Las personas que tienen enfermedad de Crohn gastroduodenal también pueden vomitar si se obstruyen pequeñas partes del intestino. Esto es debido a la inflamación intestinal.

Jejunoileitis

La yeyunoileitis ocurre en el yeyuno, o en la segunda parte del intestino delgado, donde causa áreas de inflamación. Aquellos con yeyunoileitis pueden experimentar síntomas que incluyen:
  •  calambres después de las comidas
  •  fístulas
  •  Diarrea
  •  molestias abdominales que a veces pueden ser severas

Colitis de Crohn (granulomatosa)

Este tipo de enfermedad de Crohn afecta el colon, que es la parte principal del intestino grueso. Puede causar fístulas, úlceras y abscesos alrededor del ano. También puede causar síntomas que incluyen:

Enfermedad inflamatoria intestinal.

Enfermedad inflamatoria intestinal
Enfermedad intestinal inflamatoria (o EII), es un término general que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas son enfermedades que, por lo general, afectan a personas jóvenes, entre los 20 y 40 años, aunque también se pueden dar en niños y en mayores de 60 años afectando por igual a hombres y mujeres.
La enfermedad de Crohn, y la colitis ulcerosa tienen similitudes: evolucion en brotes con tendencia a la cronicidad y producen una inflamación generalmente que aparece y desaparece en parte del sistema digestivo de los pacientes.
La colitis ulcerosa afecta al intestino grueso (colon y recto), y la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier otra parte del sistema digestivo, desde la boca al ano, especialmente el final del intestino delgado, que se une al colon, llamado ileon.
¿Qué puede causar EII?
Se han hecho muchas investigaciones para descubrir qué las produce y así poder curarlas, pero esto de momento no ha sido posible. Se piensa que estas enfermedades están relacionadas con cambios en el sistema de defensa de nuestro cuerpo, en personas con predisposición genética para la enfermedad, provocadas por un desencadenante medioambiental desconocido por ahora, entre los que se han involucrado sobre todo la dieta y las infecciones ( bacterias y virus).
¿Qué síntomas puede causar la EII?
Los síntomas más comunes son diarrea, a veces con sangre y , dolor abdominal. Otros síntomas incluyen pérdida de peso, cansancio y fiebre.
Tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa son enfermedades crónicas, con períodos de síntomas graves (crisis) y otros en los que los síntomas se atenúan (remisión). A pesar de que los síntomas le pueden hacer sentir mal y dificultar sus actividades diarias, normalmente pueden controlarse con una combinación de cuidados y medicación y solo en determinados casos graves es necesario la hospitalización y, a veces también, cirugía.
Puede sentirse tranquilo al saber que muchas personas, con Ell bien controlada, pueden llevar una vida normal.
¿Qué otros problemas puede causar?
Tanto Crohn como la colitis ulcerosa pueden causar otros problemas o complicaciones. En colitis ulcerosa, el sangrado puede causar anemia.
 En la enfermedad de Crohn, por ejemplo, se pueden producir grietas y un engrosamiento de la pared intestinal que puede producir un estrechamiento de la misma, conocido como estenosis, que puede causar estreñimiento, sensación de hinchazón y dolor.  Además, si el organismo no es capaz de absorber proteínas, vitaminas o minerales, pueden surgir problemas nutricionales.
¿Puede afectar a otras partes de mi cuerpo?

Solo en algunos enfermos de EII, se verán afectadas otras partes del cuerpo. La forma grave de la enfermedad puede asociarse con dolor articular o artritis, lesiones en la piel, inflamación de los ojos, llamada uveitis,   ulceras en la boca, enfermedades hepáticas, cálculos biliares, erupciones en la piel, o cálculos renales.
Algunos de estos problemas pueden mejorar cuando la enfermedad remita, pero a veces necesitarán tomar medicación específica
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico siempre comienza por una adecuada comunicación entre el paciente y el médico, en la que se recojan todos los datos, y por una exploración clínica. Hay algunas aspectos que en la consulta se deben contar al médico, porque pueden producir cuadros que se confundan con una colitis ulcerosa o con una enfermedad de Crohn:
antecedentes que puedan sugerir enfermedad infecciosa o por parásitos, como la aparición al mismo tiempo de otros casos en el ambiente familiar o viajes al extranjero
la toma de medicaciones, especialmente antibióticos, antiinflamatorios, anticonceptivos orales, sales de oro, colchicina……que pueden ser productores de colitis o diarrea
si se fuma o no, ya que el tabaco es muy perjudicial en la enfermedad de Crohn para confirmar el diagnóstico.
Ademas su medico le pedirá pruebas diagnosticas como análisis de sangre y de heces, radiografias, TAC, la endoscopia y la biopsia.
La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn van a producir alteraciones en los análisis, que pueden ser más o menos graves, como anemia (bajada de glóbulos rojos), leucocitosis (aumento de glóbulos blancos), falta de hierro o de vitamina B12, descenso de la albúmina y a veces alteraciones en las pruebas del hígado. Van a aumentar los que se llaman marcadores de inflamación, de los cuales el más importante y usado es la proteína C reactiva.
Otros análisis son el cultivo de heces (coprocultivo), el examen de parásitos en heces y la detección de toxinas de microbios en la deposición, entre otros.
El estudio endoscópico es la exploración principal en el diagnóstico de la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn ya que además del examen de la mucosa, podemos tomar muestras del tejido lo cual es fundamental para el diagnóstico.
Al principio, basta generalmente con una rectosigmoidoscopia (examen de la parte final del colon). La colonoscopia (examen de todo el colon y del final del intestino delgado) es más importante para saber cuánto colon está enfermo y hacer el seguimiento de posibles complicaciones.
En la enfermedad de Crohn, a veces se solicita una rectosigmoidoscopia para ver si hay enfermedad en el colon, y en casos dudosos una colonoscopia o una enteroscopia (exploración por la boca de todo el intestino delgado) pueden servir para tomar biopsias del intestino delgado.
La colonoscopia permite el examen de todo el colon, pero también podemos explorar el final del intestino delgado ( llamado ileon).
Por ello, la colonoscopia es muy importante en la Colitis Ulcerosa para saber el grado de afectación y cuánto colon está enfermo. Además, en caso de brote, para evitar complicaciones, basta generalmente con una rectosigmoidoscopia, es decir el examen de la parte final del colon, osea recto y sigma.
La colonoscopia también es importante en la enfermedad de Crohn porque la mayoría de pacientes tienen afectado el final del intestino delgado, llamado ileon, con o sin afectación de colon, y con el endoscopio podemos llegar a examinar la zona afectada con toma de biopsias para el diagnóstico.
Como en la enfermedadd e Crohn se pueden afectar otros tramos del tubo digestivo, especialmente intestino delgado, es necesario en ocasiones completar el estudio con técnicas radiológicas y endoscópicas.
La esofagogastroscopia nos ayudará a descartar alteraciones en esófago, estómago y duodeno.
Para el estudio de intestino delgado, sobre todo el intestino por encima del ileon, que no podemos alcanzar con el colonoscopia, inicialmente se plantea un estudio radiológico, que hasta hace poco se realizaba mediante un tránsito intestinal con una papilla de bario y en los últimos años se va sustituyendo por un estudio con RNM llamado enteroRNM para evitar radiaciones.
Otras técnicas que nos permiten estudiar el intestino delgado es la cápsula endoscópica, que consiste en tomar un aparato del tamaño de una cápsula que lleva incluida una cámara, que toma numerosas imagenes que se graban en un video, que luego se analiza detenidamente.
La ecografía y el TAC o escáner tiene gran valor para el diagnóstico de las complicaciones de los pacientes con enfermedad de Crohn, especialmente complicaciones infecciosas dentro del abdomen (abscesos) y, en ocasiones para diferenciarlo de otros procesos con molestias similares, como la apendicitis entre otros.
Una aplicación especial es la ecografía endoanal (a través del ano), en el diagnóstico y seguimiento de las complicaciones anales.
¿Cómo se trata?
Para la mayoría de las personas con EII, especialmente con síntomas de leves a moderados, el tratamiento farmacológico es suficente.
El tipo de tratamiento dependerá de varias factores –  de si tiene enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, alcance de la enfermedad y del impacto que los síntomas tienen en tu vida diaria.
Para los pacientes con colitis ulcerosa el tratamiento depende de la longitud del colon que ha sido afectada y del grado de inflamación. Por ejemplo, si la inflamación se sitúa en la parte final del intestino, recto, puede tratarse con fármacos administrados directamente en el recto con un enema o supositorio; si la extensión es mayor es necesario tomar la medicación vía oral.
En los casos leves y moderados de colitis ulcerosa y en los casos leves de enfermedad de Crohn es adecuado el tratamiento con salicilatos, mesalazina, medicamentos que son seguros y sin apenas efectos secundarios.
En los casos más graves de Colitis Ulcerosa y Enfermedad De Crohn, son necesarios medicamentos para reducir la actividad del sistema inmunitario, responsable principal de la inflamación.
En los brotes agudos se suelen utilizar los corticoides, que hay que emplear durante periodos cortos para evitar sus efectos secundarios ( diabetes, cara de luna llena, osteoporosis). Otros medicamentos que se utilizan en brotes graves son inmunomoduladores como azatioprina, metotrexate, ciclosporina y, en los últimos años, sustancias biológicas, que son potentes sustancias antiinflamatorias que bloquean directamente determinadas moléculas muy aumentadas en la enfermedad inflamatoria intestinal. En concreto, los fármacos biológicos más utilizados son sustancias que bloquean el sistema inflamatorio TNF-alfa, llamados infliximab y adalimumab.
Todos estos medicamentos, al disminuir la actividad del sistema inmunitario, favorecen el desarrollo de infecciones, entre las que hay que destacar la tuberculosis y hepatitis. Por ello, se insiste, en las medidas preventivas en relación a evitar el desarrollo de tuberculosis y vacunaciones, especialmente de hepatitis viricas
Cuando los síntomas han disminuido, muchas personas toman medicación para evitar recurrencias; esto se llama terapia de mantenimiento.
En ambas enfermedades puede ser necesaria la cirugía si el tratamiento farmacológico no ha sido capaz de obtener los resultados esperados o si han surgido complicaciones. En el caso de la Colitis Ulcerosa sonn pocos pacientes los que necesitan cirugía y suelen ser pacientes con brote grave que no ha respondido al tratamiento médico intensivo. La necesidad de cirugía es mayor en la enfermedad de Crohn, especialmente por cuadros de obstrucción intestinal y por desarrollo de abcesos.
¿Puedo contagiar a alguien?
Ni Crohn ni la colitis ulcerosa son enfermedades contagiosas, es decir, no puedes infectarte de alguien enfermo y tampoco puedes infectar a alguien si tú la tienes. Pero no debemos confundirnos con el hecho de que la tendencia a desarrollar la enfermedad puede ser hereditaria (transferida a través de los genes), ya que familiares de enfermos de EII tienen un riesgo algo mayor para desarrollar la enfermedad.
¿Cuál es su pronóstico?
La EII no es curable, pero es controlable. Es muy importante saber que un paciente con EII tiene un pronóstico de vida igual al de una persona que no la padezca. Sí es cierto que todos los médicos que nos dedicamos a esto, recordamos casos de pacientes que han sido muy complicados, pero esto no es frecuente.
El número de brotes que cada paciente presente es variable, pudiendo oscilar desde uno cada varios años hasta varios brotes anuales.
La cirugía no es curativa en la enfermedad de Crohn, y se precisa tras ella tratamiento de prevención (profilaxis) para evitar que vuelva a aparecer. En la colitis ulcerosa, se puede quitar el colon entero, y en la mayor parte de los pacientes el resultado será buena, pero algunos tendrán inflamación en la zona de intestino delgado que se usa para hacer el nuevo ano, y a esto se llama reservoritis o pouchitis.
Vivir con EII puede ser un reto, que, con apoyo, puede lograrse. Puede que sobre todo en los periodos de brote sienta dolor, síntomas desagradables y angustiantes (como la necesidad urgente de ir al baño) y/o incontinencia o cansancio. (Además tendrá que pensar más en tu alimentación, evitar grasas animales, margarina y alimentos grasos procesados) y seguro que con el autocuidado y el tratamietno médico la enfermedad se contolará y podra desarrolar sus actividades diarias de manera satisfactoria. 

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