domingo, 19 de noviembre de 2017

El exceso de sal en la dieta perjudica la microbiota intestinal.


  • Podría ser uno de los mecanismos por los que la sal contribuye a la hipertensión y a las enfermedades autoinmunes
Una dieta con un elevado contenido de sal altera la microbiota intestinal, según una investigación publicada hoy en Nature , que ha asociado estos cambios en la comunidad de bacterias que habita el intestino con la hipertensión y las enfermedades autoinmunes en ratones y en un estudio piloto en personas. De confirmarse los resultados en humanos, la microbiota podría convertirse en una potencial diana de terapias para contrarrestar los trastornos inducidos por la ingesta excesiva de sal.
Las dietas occidentales suelen contener una cantidad de sal mayor que la que necesita el cuerpo, e incluso perjudicial para la salud. En España, por ejemplo, cada persona consume de media 9,8 gramos diarios de sal, según un estudio publicado en 2011 en el British Journal of Nutrition . La cifra equivale a casi el doble de la ingesta recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 5 gramos al día. La OMS alerta de que un consumo excesivo de sodio contribuye a elevar la presión sanguínea y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
De confirmarse los resultados en humanos, la microbiota podría convertirse en una potencial diana de terapias para contrarrestar los trastornos inducidos por la ingesta excesiva de sal
En la investigación publicada en Nature, que han liderado el Centro de Medicina Molecular Max-Delbrück y la Charité-Universitätsmedizin de Berlín (Alemania), ha ensayado en ratones cómo afecta una dieta con exceso de sal a la microbiota intestinal, la comunidad de bacterias que habita el intestino y que realiza funciones indispensables como producir nutrientes y educar al sistema inmunitario.
Los científicos suministraron a un grupo de 12 roedores una dosis muy elevada de sal en su alimento durante tres semanas, mientras que otros 8 ratones siguieron con su dieta normal. Durante este tiempo, analizaron la composición de la microbiota a partir de sus heces, y hallaron que los ratones que habían consumido sal en exceso tenían menos bacterias del género Lactobacillus. La que más se resintió, en concreto, fue Lactobacillus murinus. Ensayos en el laboratorio confirmaron que esta especie tiene dificultades para reproducirse cuando la concentración de sal en su entorno es elevada.
Un exceso de sal en la dieta reduce la cantidad de bacterias ‘Lactobacillus’ en el intestino
Los investigadores descubrieron a continuación que los ratones que tenían una enfermedad autoinmune llamada encefalomielitis autoinmune experimental –inducida por los propios científicos–, empeoraban si consumían demasiada sal. En cambio, si los investigadores les suministraban a la vez suplementos con L. murinus, la enfermedad no se agravaba.
Según explican los investigadores en NatureL. murinus produce unos compuestos llamados indoles, que mitigan la producción de un tipo de células inmunitarias –los linfocitos TH17– que favorecen la inflamación. Así pues, el exceso de sal, al dificultar la supervivencia de L. murinus y otros Lactobacillus, hace más probable que aumente la inflamación. Pero los suplementos con la bacteria contrarrestan el efecto, lo que abriría la vía a utilizar suplementos probióticos para tratar enfermedades asociadas a la dieta rica en sal.
Microbiota intestinal en una muestra de heces
Microbiota intestinal en una muestra de heces (Scimat Scimat / Getty)
Las personas no tenemos la bacteria L. murinus en nuestros intestinos, pero sí otros Lactobacillus que podrían realizar el mismo papel protector. Los investigadores llevaron a cabo un pequeño estudio piloto en 12 voluntarios sanos, que ingirieron suplementos de sal de 6 gramos al día durante dos semanas. La sal hizo que aumentase su presión sanguínea y que disminuyera la cantidad de Lactobacillus en sus intestinos, lo que sugiere que el mecanismo en personas es similar al descubierto en ratones.
“En este momento, nuestros resultados son todavía experimentales y no justifican recomendaciones a pacientes”, declara por correo electrónico Dominik Müller, investigador del Centro de Medicina Molecular Max-Delbrücky la Charité-Universitätsmedizin de Berlín que ha dirigido la investigación. “Estamos preparando ensayos clínicos con doble ciego y controlados con placebo”, añade, para confirmar sus resultados en humanos. También planean estudiar la relación de la sal y la microbiota con una enfermedad autoinmune de la piel, la psoriasis.
En este momento, nuestros resultados son todavía experimentales y no justifican recomendaciones a pacientes”
DOMINIK MÜLLER
Director de la investigación
Los bebés recién nacidos tienen más Lactobacillus que los adultos, pero los van perdiendo a medida que se desarrollan. Los científicos señalan ahora como posible culpable al exceso de sal de la dieta, al que estamos expuestos desde pequeños, especialmente en las sociedades occidentales. “Es difícil evitarla”, explica Müller. “En Alemania comemos mucho pan, que contiene una gran cantidad de sal. Y una sola pizza cubre la cantidad total que se debería tomar en un día”, ilustra.
Una sola pizza cubre la cantidad total de sal que se debería tomar en un día”
DOMINIK MÜLLER
Director de la investigación

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