martes, 22 de agosto de 2017

LOS PROBLEMAS EN PIEL Y MUCOSAS EN LA ENFERMEDAD DE CROHN Y LA COLITIS ULCEROSA.

por Dr.Ricardo Juan Bosch García
Profesor Titular de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología
Facultad de Medicina - Hospital Universitario. Málaga

INCIDENCIA Y SIGNIFICADO
La piel y las mucosas de las cavidades en contacto directo con el exterior muestran con frecuencia alteraciones relacionadas con trastornos del tubo digestivo. La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) ocupa un lugar importante entre éstos, estimándose que alrededor del 20% de los pacientes (uno de cada 5), presenta alteraciones cutáneas o mucosas relacionadas con su proceso. Las alteraciones son algo más frecuentes en la enfermedad de Crohn, en especial cuando hay afectación del intestino grueso.

Sin embargo, hay que resaltar que los trastornos cutáneos son extraordinariamente frecuentes, ya que la accesibilidad de la piel a la vista hace descubrir alteraciones que en otros lugares pasan desapercibidas. No debe caerse por ello en el error de achacar a la enfermedad digestiva todo lo que aparece en la piel de un paciente con EII.

Clasificamos los procesos asociados con la EII en diversos apartados según el tipo de conexión que los una con ésta:
  1. LESIONES ESPECIFICAS.
    Son aquellas debidas a la afectación directa de la piel por el mismo proceso que presenta el intestino.
  2. LESIONES REACTIVAS.
    Son más frecuentes, su causa no es conocida aunque se supone que tienen un fondo inmunológico por haber rasgos comunes entre la piel y el tubo gastrointestinal.
  3. PROCESOS ASOCIADOS.
    Se trata de una serie de trastornos de la piel y de las mucosas que son algo más frecuentes en pacientes con EII. La relación con ésta es más distante y en algunos casos incluso discutible. No nos ocuparemos de ellos pues la lista sería muy larga y podría inducir a confusiones, creyendo ocasionado por su enfermedad intestinal a algo que probablemente no lo sea.


LESIONES ESPECIFICAS
Ulceras, fisuras y fistulas
Constituyen la manifestación cutánea más frecuente de la EII, y en algunos casos pueden ser la primera manifestación de la enfermedad. Son más frecuentes en la enfermedad de Crohn (30-40% de los pacientes frente a aproximadamente el 12% en la colitis ulcerosa). Su localización habitual es el ano y sus proximidades, pero pueden afectar a zonas algo distantes del mismo como el periné o las nalgas. 
Existe importante inflamación local, especialmente cuando se infectan, y en ese momento son especialmente dolorosas. Aparte del tratamiento de la EII, de las que son manifestación directa, es indispensable un tratamiento local con corticosteroides en crema, y en caso de afectación rectal, enemas o supositorios. La necesidad de antibióticos o la decisión sobre actuaciones quirúrgicas, la tomará el médico responsable del tratamiento de la EII, a menudo con la colaboración del cirujano. El paciente tiene un papel decisivo en realizar unos cuidados locales adecuados.
Estos se basan fundamentalmente en el baño de asiento, la higiene minuciosa pero no agresiva de la zona, y el uso de antisépticos y cremas antibióticas. 

Enfermedad de Crohn metastásica
Es rara y consiste en la aparición de placas rojas o zonas de piel endurecidas que pueden ulcerarse, generalmente cerca de las axilas o de las ingles. La biopsia demuestra la misma imagen que ocurre en la enfermedad de Crohn del intestino, por lo que su tratamiento es el mismo que el de ésta.


Enfermedad de Crohn oral
Es excepcional. Existe hinchazón y ulceraciones de la mucosa, pero no debe confundirse con las frecuentes aftas, que comentaremos más adelante. También aquí es la biopsia la única que puede confirmar que se trata de este proceso. 


LESIONES REACTIVAS
Eritema nudoso
No es muy frecuente aunque muestra un cierto predominio por los pacientes con colitis ulcerosa, pues alrededor de un 4% pueden presentarlo en algún momento de su evolución. Tiene preferencia por las mujeres y afecta casi siempre a las piernas. Se presenta con lesiones inflamadas, rojas, sensibles y dolorosas espontáneamente y, especialmente, al tocarlas. El médico es el que debe establecer el diagnóstico, para el que a menudo precisa practicar una biopsia que demuestre la presencia de una forma particular de inflamación de la grasa de la piel (paniculitis). Es necesario descartar otras posibles causas desencadenantes de este proceso, pues diversos procesos infecciosos, medicamentos y otros cuadros, pueden ser causantes de este cuadro. El proceso no es grave y se logra aliviar, y más adelante solucionar completamente con reposo y tratamiento médico a base de antiinflamatorios no esteroideos. También los corticosteroides pueden utilizarse en algunos casos. 

Piodema gangrenoso
Sólo aproximadamente el 4% de los pacientes con colitis ulcerosa y el 1% de los enfermos de Crohn lo desarrollan a lo largo de su vida. De todas formas hay que indicar que dada su escasa prevalencia, la colitis ulcerosa está en la base de la mitad de los piodermas gangrenosos que se ven en la clínica. Se trata de un proceso en el que a menudo sobre un traumatismo previo, se desarrolla una elevación roja o pustulosa que más tarde da lugar a una ulceración que puede llegar a ser de un tamaño relativamente importante. El mecanismo no es bien conocido pero no es por infección sino por una reacción inmunológica incorrecta que provoca una invasión masiva de la piel por leucocitos polinucleares, que provocan daño en la misma. El tratamiento disponible actualmente permite obtener magníficos resultados y lograr regresiones, a veces espectaculares. Se usan la ciclosporina, los corticosteroides en infiltración local o por vía sistémica, y otros medicamentos cuya elección por parte del médico depende de una serie de circunstancias tales como el tipo y la situación del proceso que desencadena el cuadro. 


Erupción vesicopustulosa y piodermitis vegetante
Se consideran actualmente en general, variante del pioderma gangrenoso. Las dos son extraordinariamente raras. La primera aparece en la piel en forma de pústulas que dejan una zona oscura al desecarse, y la segunda es similar pero se localiza en la boca. El tratamiento es, por lo tanto, similar al del pioderma gangrenoso. 


Aftas orales
Es un cuadro frecuente en los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, pero no hay que olvidar que aunque un poco menos, también lo es entre las personas que no padecen esta enfermedad. 

Las lesiones son bien conocidas pues prácticamente todo el mundo ha padecido en algún momento, estas molestas ulceraciones superficiales de la mucosa de la boca. Se presentan como zona erosionada, generalmente redondeada, con zona central de coloración blanquecina y rodeadas por un halo rojo. Ocasionan dolor espontáneamente, pero especialmente al hablar y al comer. Su tamaño y número son variables, pero hablamos de aftosis oral cuando su aparición es frecuente y en número importante por lo que llegan a ocasionar molestias dolorosas importantes, y en algunos casos, dificultan la alimentación. Su aparición como proceso acompañante de la EII puede estar relacionada con déficits de hierro y vitaminas, por malabsorción de estas sustancias secundarias a la alteración intestinal. Muchas veces, sin embargo, no existe ninguna falta demostrable de este tipo, siendo en estos casos una reactividad inmunológica anormal la que está en la base del trastorno. Las formas agresivas exigen tratamiento general por parte del médico con medicamentos que frenan la reactividad inmunológica exagerada, entre los que tienen especial cabida los corticosteroides, la colchicina y la talidomida, aunque el manejo de estas sustancias no deja de tener riesgos importantes. 

Tiene mayor interés para el paciente el conocer las medidas preventivas y los principios básicos del cuidado sintomático local de las lesiones. Para reducir las posibilidades del desarrollo de lesiones es fundamental una higiene adecuada de la boca, personal después de las comidas, y periódica por parte del dentista. Es también importante para quienes tienen tendencia al desarrollo de este tipo de lesiones, evitar los alimentos que se han mostrado claramente como desencadenantes. Una alimentación variada y el aporte en caso necesario de suplementos vitamínicos, será imprescindible para prevenir los déficits en aquellos pacientes cuyo cuadro intestinal dificulte una absorción suficiente de los mismos. 

Para aliviar las molestias en el brote agudo, conviene evitar o reducir aquellos alimentos que se reconocen como claramente irritantes de la mucosa oral. Entre estos últimos, se incluyen los productos excesivamente calientes, muy ácidos, picantes o que contienen cantidades excesivas de especies. 

Para aliviar el dolor, además de analgésicos lógicamente, existen comercializados diversos productos de uso local. Se trata de soluciones para hacer colutorios, comprimidos disgregables en la boca, o diversos preparados con cierta capacidad de adherencia a la pared de la cavidad oral. Su elemento fundamental son los antiinflamatorios, generalmente de tipo esteroideo, aunque también se utilizan otras sustancias que actúan como tales (tetraciclinas, ácido acetilsalicílico, etc.). También se usan en los casos más intensos, anestésicos locales como la lidocaína en gel, u otros vehículos cuya prescripción está reservada al médico. 


Vasculitis cutánea y poliarteritis nodosa
Son trastornos relativamente importantes, pero afortunadamente poco frecuentes. En ambos casos, se trata de procesos inflamatorios que afectan a los vasos sanguíneos de la piel. Lo que varía es el grosor de los vasos afectados y la forma en cómo se afecta su pared, por lo que las lesiones son algo diferentes. En la vasculitis cutánea aparecen lesiones rojas planas, algo sobreelevadas o con vesículas y ulceración, acompañadas en ocasiones de cierto dolor y que pueden en los casos más intensos, dar lugar a úlceras generalmente de pequeño tamaño. En la poliarteritis nodosa, las lesiones son más profundas, y dan lugar a bultos sensibles en la profundidad de la piel, y que tienen tendencia a provocar ulceraciones de mayor tamaño. El diagnóstico, a menudo mediante biopsia, lo realiza el médico que es quien debe decidir la administración o no de tratamiento esteroideo sistémico. 


LESIONES SECUNDARIAS
En este apartado agrupamos aquellas alteraciones que pueden producirse como consecuencia del tratamiento de la EII, y las originadas por déficits vitamínicos y minerales relacionados con el trastomo de la absorción provocado por ésta.

Consecuencia del tratamiento empleado.
Para el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal se utilizan diversos medicamentos que pueden ocasionar efectos negativos sobre la piel y las mucosas. En unos se trata de reacciones anormales frente al medicamento que ocurren sólo en algunos pacientes, mientras que otras, son consecuencia de la actividad propia del medicamento sobre la piel. 


Erupciones medicamentosas (toxicordermias)
Son reacciones adversas que ocurren sólo en pacientes que tienen una susceptibilidad individual a determinado medicamento. Son relativamente poco frecuentes, y de los medicamentos que suelen emplearse en la EII, entre los responsables más frecuentes de este tipo de reacciones se encuentran la salazopirina, la azatioprina y la 6-mercaptopurina.
Puede existir una auténtica alergia con sensibilidad específica frente a determinado medicamento, o producirse por una intolerancia sin ninguna base inmunológica. 
Clínicamente pueden aparecer desde manchas rojas generalizadas con distintas características en cuanto a tamaño e intensidad de la coloración de las lesiones (exantemas), típicos habones (ronchas) de urticaria, descamación e incluso ampollas o destrucción masiva de piel, que se desprende con gran facilidad. Un dato fundamental para el diagnóstico de estas erupciones, es que prácticamente siempre causan picor, y a menudo, se pueden relacionar bien con la toma de determinado nuevo medicamento, por lo que es muy útil llevar un control escrito de todos los productos farmacéuticos que se toman. Es posible también, sin embargo, que un medicamento que se ha venido empleando sin problemas durante tiempo, comience en un determinado momento a provocar este tipo de reacción. 


Efectos sobre piel y mucosas por acciones propias de los medicamentos
Dada la amplia variedad de procesos que pueden presentarse dentro de este grupo, creo más práctico exponer los distintos cuadros dermatológicos, que ir comentando uno por uno los efectos adversos de cada medicamento. En cada caso, indicaremos qué medicamentos pueden estar implicados y cómo contrarrestarlos. 

Problemas que afectan al folículo pilosebáceo. Son relativamente frecuentes y se deben a menudo a los corticosteroides sistémicos, ya que estos tienen actividad sobre la secreción sebácea y sobre el ciclo piloso. Los efectos adversos más frecuentes producidos por estos, son el acné y el exceso de vello. 

ACNE. El uso de dosis relativamente altas de corticosteroides (más de 1 mg/kg/día de prednisona) o prolongadas en el tiempo (más de dos meses), favorece su aparición, aunque hay grandes variaciones interpersonales. Respecto al cuadro espontáneo, el acné cortisónico tiene algunos rasgos diferenciales. Las lesiones suelen ser menos variadas, predominando las elevaciones rojas (pápulas) y las lesiones con pus (pústulas) y tiende a predominar en el tronco, frente a la mayor afectación de la cara en el acné habitual. Estas características junto a su coincidencia con el tratamiento con corticoides facilitan su reconocimiento. 

Cuando se pueda convendrá eliminar, o por lo menos reducir la dosis al mínimo, pero existen también tratamientos bastantes eficaces para los casos en los que esto no sea posible. Localmente es importante el lavado jabonoso dos veces al día, y la aplicación posterior de antisépticos tópicos (clorhexidina) o antibióticos como la eritromicina, que si bien por vía sistémica no es muy recomendable en la EII, tópicamente sí puede usarse. También pueden colaborar al tratamiento, queratolíticos tópicos, como el peróxido de benzoilo, adapaleno, ácido retinoico, retinaldehido, etc.). Por vía general, en el tratamiento del acné se usan especialmente las tetraciclinas, tales como minociclina y doxiciclina. En general, otros tratamientos sistémicos del acné (antiandrógenos, retinoides), no están indicados en el tratamiento del acné inducido por corticosteroides. 


Exceso de vello
Los corticosteroides, además de otros trastomos cutáneos como la atrofia cutánea, apareciendo piel fina y con facilidad para el desarrollo de hematomas ante mínimos traumatismos, favorecen el desarrollo del vello excesivo.
Este hecho es lógicamente más aparente y preocupante en el sexo femenino, en el que presenta cierta distribución masculina (hirsutismo). El tratamiento con ciclosporina puede también, en algunos casos, provocar el desarrollo de un vello más llamativo de forma generalizada. Este efecto es temporal y al suspender el tratamiento, el vello vuelve a tomar progresivamente, las características de grosor y coloración previos. 


Caída del cabello (alopecia)
La observación de una caída de cabello de intensidad variable es una queja frecuente entre los pacientes con EII. En la valoración de este hecho, es preciso tener en cuenta que la existencia de períodos con caída más intensa de cabello, es frecuente en la población en general. Esto está en relación con períodos en los que más folículos coinciden en la fase del ciclo piloso de desprendimiento del pelo para formar otro nuevo. Además de déficits en hierro o diversas vitaminas, es conocida la tendencia a favorecer la caída del cabello por tratamientos mantenidos con corticosteroides debido al trastorno que producen en el ciclo piloso. 

Posibilidad de desarrollo de tumores cutáneos. Los inmunosupresores que se utilizan con cierta frecuencia para el tratamiento de la EII (ciclosporina, azatioprina, 6-mercaptopurina, corticosteroides) disminuyen el efecto frenador que tiene el sistema inmune sobre la aparición de tumores epiteliales (carcinomas espinocelulares y basocelulares) o pigmentarios (melanoma). 

La observación clínica de su desarrollo por este motivo es, sin embargo, poco frecuente. De todas formas, conviene que la persona que está tomando esta medicación evite la excesiva exposición solar, principal factor promotor conocido del cáncer cutáneo. El mejor sistema es evitar la excesiva exposición al sol, es decir no estar bajo su acción a las horas del mediodía (de 13 a 15 horas en verano), y usando prendas que cubran de la radiación ultravioleta directa (sombrero con ala o visera, manga larga, pantalón largo, etc.). Los fotoprotectores son muy útiles y deben emplearse especialmente en primavera y principio del verano, y cuando tenga que exponerse al sol de forma inevitable. No constituyen un salvoconducto para poder exponerse al sol de manera incontrolada. Deben emplearse los de alto factor de protección, aunque es preciso informarse sobre el método empleado para la determinación del factor de protección expresado en el envase, pues existen distintas escalas de forma que no siempre un número más alto supone una fotoprotección mucho mayor. En el método Colipa que progresivamente se está aceptando como standard a partir del factor 10, existe una fotoprotección suficiente para el fin que estamos buscando. 

Es recomendable además, un autoexamen de la piel para ver si hay lesiones que han aparecido o que han cambiado de aspecto. Son lesiones que forman una escamocostra que se desprende y reaparece de una forma repetida, o lesiones que van creciendo progresivamente y que pueden erosionarse y sangrar. En el caso de las lesiones pigmentarias debemos valorar su aumento de tamaño, especialmente si el borde se hace irregular y poco preciso, la coloración no uniforme y la alteración de su superficie con aparición de exudado, ulceración o sangrado. Si se detecta alguna, se expondrán al médico que está tratando su EII, que decidirá la necesidad o no de su valoración por parte del dermatólogo. 


Lesiones cutáneas periestomales
Aquellos pacientes que como consecuencia del tratamiento quirúrgico de su EII, son portadores de un estoma cutáneo a nivel abdominal, pueden presentar problemas en sus proximidades en relación con el colector. Se trata generalmente de procesos inflamatorios con enrojecimiento que pueden llegar a causar erosiones en la mucosa o en la piel próxima. 

Es imprescindible una técnica impecable en la colocación del colector, y que debe ser el idóneo para cada paciente. El asesoramiento en este tipo de aparataje por parte de los expertos de las unidades de estomas existentes en muchos hospitales, es indispensable para evitar su aparición. 

Cuando se han presentado, lo fundamental es reducir la irritación local manteniendo al aire la zona durante ciertos cortos periodos de tiempo, y la cura local con apósitos empapados en soluciones antisépticas (permanganato potásico, sulfato de zinc. etc.), y la aplicación de cremas antibióticas y epitelizantes. 


Lesiones cutaneomucosas secundarias a malabsorción.
La observación de alteraciones cutáneas o mucosas claramente debidas a un déficit específico de una vitamina o mineral, es poco frecuente en la actualidad. Los cuadros son a menudo incompletos pero conviene tener presente su posibilidad de presentación. La falta de zinc causa una dermatitis (enrojecimiento y descamación) en zonas distales de las extremidades. que a menudo se sobreinfecta por hongos del género Candida (acrodermatitis enteropática). Cuando hay falta de vitamina C, se presenta el escorbuto que tiene en la irritación y hemorragias de las encías una de sus manifestaciones más típicas. Si falta vitamina K se produce una alteración de la coagulación con facilidad para el sangrado, por lo que aparecen hematomas cutáneos con gran frecuencia. La pelagra se manifiesta en la piel por una gran intolerancia al sol, que provoca la aparición de enrojecimiento y descamación en la zonas habitualmente al aire (brazos. piernas), aún con mínimas exposiciones. Más a menudo encontramos cuadros en los que están implicados varios déficits. Se incluyen aquí los cuadros de irritación de la mucosa de la boca (estomatitis), relacionada generalmente con falta de hierro y de varios de los componentes del complejo vitamínico B. Son manifestaciones incompletas frecuentes de este cuadro, la inflamación de la lengua (glositis), que aparece roja y depapilada, y las denominadas 'boqueras' por inflamación y erosión a menudo sobreinfectada en las comisuras labiales. La sequedad de la piel es muy frecuente y también entre los pacientes con EII. 

El papel que pueda tener en la misma, un cierto déficit en la absorción de ácidos grasos esenciales. es discutido. En caso de presentarse, conviene hacer baños con extracto coloidal de avena disuelto en el agua, y aplicar cremas o leches hidratantes de los distintos tipos que existen comercializadas. La falta del hierro y la hipopreteinemia se han relacionado con debilidad de las uñas, que se vuelven quebradizas y se descaman, y en algunos casos con sequedad y cierta tendencia a la caída del cabello. 


TRASCENDENCIA DE LOS PROBLEMAS CUTANEOS
La posibilidad de presentación de alguna de las alteraciones cutáneomucosas descritas puede en ocasiones preocupar de manera importante al paciente con EII. Su carácter antiestético o el temor a suscitar cierto rechazo por el carácter más o menos repulsivo de las lesiones, puede crear un estado de ansiedad que está completamente injustificado. La gravedad y expresividad de los cuadros es variable, pero generalmente son leves y pueden controlarse, y a menudo curarse completamente con medios relativamente sencillos. Todos los procesos descritos tienen tratamiento, que es generalmente muy eficaz. 

El diagnóstico de los procesos es relativamente sencillo para el especialista. Es importante que el paciente, sin alarmismos inútiles, gracias al conocimiento de las manifestaciones iniciales de los trastornos, consulte al médico responsable de su proceso intestinal. Espero que la información contenida en este trabajo sea útil para este fin.


Dr.Ricardo Juan Bosch García

Cronica Nro.44 - Diciembre 1998

jueves, 17 de agosto de 2017

Función del intestino.

El intestino delgado es el segmento donde se absorben la mayor parte de los nutrientes; los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y los micronutrientes (vitaminas, minerales y agua). En el proceso de absorción las sustancias asimiladas se incorporan desplazándose  desde la luz intestinal hasta la sangre.

Zonas de absorción del intestino delgado

Duodeno
Hierro
Yeyuno
Grasa, azúcares, proteínas, calcio, agua, electrolitos, vitaminas hidrosolubles y liposolubles
Ileon
Sales biliares, vitamina B12, agua, electrolitos
Colon
Agua, electrolitos
Sin embargo, en el curso de las lesiones o extirpaciones quirúrgicas de segmentos intestinales pueden,
unas zonas compensar, funcionalmente, la ausencia de función de otras.

 

CONCEPTOS GENERALES

Ostomía: Es el término con que se designa la intervención quirúrgica cuyo objetivo es crear una
 comunicación artificial entre dos órganos o entre una víscera y la piel abdominal, para abocar al exterior
 los productos de desecho del organismo. La nueva abertura que se crea en la ostomía recibe el nombre
 de estoma.
 
Paciente ostomizado: Entendemos por paciente ostomizado a la persona que ha sido objeto de una
intervención quirúrgica para obtener una derivación fisiológica que aboca al exterior en un punto diferente
 al orificio natural, conllevándole alteraciones biológicas (cambios higiénicos, dietéticos, pérdida de control
 de esfínteres), psicológicos (afectación de la propia imagen, autoestima) y sociales (dificultad de
 integración y reinserción) como consecuencia de las anteriores modificaciones.

Las enfermedades que con frecuencia pueden finalizar en

 una

 ostomía son:

  • Colitis Ulcerosa
  • Enfermedad de Crohn
  • Cáncer
  • Divertículos
  • Megacolon

Clasificación de las ostomías

Según su función:
  • Estomas de nutrición
  • Estomas de drenaje
  • Estomas de eliminación

Según el tiempo de permanencia:
  • Temporales
  • Definitivas

Según el órgano implicado:
  • Colostomía
  • Ileostomía
  • Urostomía

Valoración de la resección

   La valoración de la resección depende de la cantidad y  de la porción del intestino remanente después
 de la cirugía.
   Varios factores determinan la evolución de los enfermos que son sometidos a esta intervención:
Extensión y localización del intestino resecado
    La longitud del intestino delgado remanente es de suma importancia pues determina la superficie de
 la mucosa que permite la absorción.
    Del sitio de la resección depende cuales son los nutrientes que van a malabsorberse y en que grado.
    La resección del ileon implica cambios metabólicos profundos debido a que el yeyuno no puede
compensar las funciones de aquel, pudiéndose producir anemia megaloblastica, diarrea y esteatorrea. El
tiempo de transito intestinal esta generalmente acelerado en las resecciones distales porque las enzimas
pancreáticas e intestinales no tienen tiempo de contacto suficiente para degradar los nutrientes y por la
 perdida de las hormonas intestinales (colecistoquinina y secretina) que regulan la motilidad.
    El intestino delgado posee una capacidad importante de reserva, lo que permite que resecciones del
40-50% no ocasionen trastornos severos.
Presencia o ausencia de válvula ileocecal
    La resección de la válvula ileocecal puede crear complicaciones ya que esta demostrado que la misma
 ejerce un mecanismo frenador de la motilidad intestinal. Además la falta de la válvula permite el
sobrecrecimiento bacteriano del colon al intestino delgado.
    La desconjugación de las sales biliares produce esteatorrea, perdida de calcio, magnesio y vitaminas
liposolubles.
Estado de los segmentos digestivos: intestino delgado remanente, colon, estomago, páncreas,
 hígado
    El intestino remanente debe ser capaz de  suplir al segmento resecado. Si existe alguna enfermedad que
 disminuya su capacidad, el estado nutricional se vera muy comprometido.
    La actividad de las disacaridasas disminuye generalmente después de una resección, especialmente las
lactasas. Como consecuencia de la malabsorción de lactosa, se produce diarrea con flatulencias.
    El colon juega un papel muy importante en la reabsorción de agua y electrolitos y en casos de
sobrecarga, puede aumentar enormemente su capacidad absortiva.
   En el colon derecho se absorben los oxalatos libres, que se pueden difundir en cantidades importantes en
 la mucosa colonica y producir litiasis renal oxálica, por aumento de la excreción urinaria.
    En cuanto al estomago, se desencadena generalmente, en este tipo de pacientes, una hipersecreción
 gástrica transitoria como consecuencia del aumento de gástrica y además con la reducción de la masa
 intestinal se pierde la capacidad inhibitoria sobre la secreción gástrica.
Cambios adaptativos en el aparato digestivo
    La adaptación intestinal es el resultado de la hiperplasia de las células epiteliales. Distintos estudios de
 perfusión han permitido comprobar el aumento de la capacidad absortiva de los diferentes nutrientes.  

TIPOS DE CIRUGIAS COLONICA

  • Colotomia
  • Colostomias
    • Cecostomia: (ciego)
    • Transversa ( izquierda – derecha)
    • Sigmoidea
  • Colectomia
Las colostomias pueden ser  a su vez:
  • Transitoria
  • Definitivas
  • Simples
  • Doble (dos asas en la pared)
  • De protección (en espolón)
Cirugías:
  • HARTMANN: (recto y sigmoideo) cirugía + colostomia, se extrae segmento afectado y le realizan
  •  colostomia. Puede ser definitiva  de acuerdo a si queda lugar en el recto para unir.
  • MILES:  (amputación ano rectal) + colostomia definitiva
  • DIXON: (recto +sigmoideo) resección + anastomosis en la misma operación. Suelen tener transito y
  •  controlar esfínter
  • LAHEY: (colon descendente) colostomia Terminal. Quedan dos cabos al abdomen uno es la fístula 
  • con las secreciones y el otro es la colostomia. SE reconstruye el transito.
  • POUCH ILEAL
    • en un tiempo le hacen Colectomia total + lahey
    • en un segundo tiempo Bolsa Ileal, se dobla en U, se cose y se comunica con el ano, hay que
    •  sacar el recto, para aislar las costuras se hace una Ileostomia en asa transitoria.
    • En el tercer tiempo cierre de la Ileostomia.

Síndrome de Intestino Corto

La remoción de las 2/3 partes del Intestino delgado conduce a serios problemas metabólicos y a desnutrición.
La consecuencia más común de la resección intestinal es conocida con el nombre de Síndrome de Intestino
 Corto (SIC). El que se caracteriza por perdida de peso, deterioro muscular, diarrea, transito gastrointestinal
 acelerado y malabsorción, deshidratación, perdida de electrolitos e hipocalemia. Los síntomas y
consecuencias del SIC  dependen de su localización y de la longitud de intestino extirpado, del tiempo
 transcurrido desde la resección, de la presencia de válvula ileocecal, del estado del intestino remanente y
de que exista o no continuidad con el colon.

Prescripción médica de la dieta

La prescripción dietética debe señalar los trastornos subyacentes: plan de alimentación para colostomía,
 ileostomía o síndrome  de intestino corto e indicando la porción de intestino removido. El nutricionista
 planifica el programa nutricional según las directrices precedentes. Y modifica el plan de alimentación
según necesidades y tolerancia del paciente.

Objetivos del tratamiento Nutricional

Los objetivos nutricionales consisten en reemplazar las pérdidas de nutrientes asociadas a la cirugía,
 corregir los déficit del organismo y proporcionar nutrientes suficientes para lograr el equilibrio de energía,
 nitrógeno, líquidos y electrolitos.
El tratamiento nutricional dependerá de la altura de la ostomía y del déficit de absorción de los nutrientes
 de la zona.

Realimentación en ostomias

   La tolerancia oral se inicia con cantidades libres de líquidos restringidos y si la evolución del paciente lo
 permite, tempranamente se puede comenzar a ingerir otros alimentos hasta progresar a un plan de
alimentación adecuado intestinal.
   La tendencia actual es liberar el plan de alimentación lo antes posible y si el paciente permanece con una
 bolsa colectora de materia fecal enseñarle a que el mismo regule la selección de alimentos de acuerdo a la
 consistencia del contenido.

Realimentación en SIC

   Las grandes resecciones del intestino delgado plantean arduos problemas que ponen a prueba la pericia
 del nutricionista, así como también la constancia del paciente a quien no le resulta sencillo sostener un
 buen estado nutricional.
   La alimentación en la resección intestinal progresa habitualmente en tres fases bien definidas: inicial, con
 la alimentación parenteral exclusiva; de transición a la alimentación oral, con una alimentación lo mas
 elemental posible por vía enteral u oral; de rehabilitación- restauración a la alimentación normal.
   -Primera fase: Alimentación parenteral total.
   Esta cubre todos los requerimientos de nutrientes y debe compensar las perdidas de agua y electrolitos,
 que son excesivas durante las primeras semanas. No debe administrarse nada por vía oral, mientras el
 paciente presente diarrea cuyo volumen exceda los 2 litros o las 7 deposiciones diarias.
   Aunque la alimentación oral se comienza en general, a las 3 o 4 semanas de la resección, la alimentación
 parenteral se mantiene durante 6 u 8 semanas y, a veces, hasta 6 a 12 meses.
   -Segunda fase: Transición a la alimentación oral.
   Se inicia cuando el volumen fecal es menor a 2 litros diarios. Se prueba tolerancia oral con pequeñas
 tomas frecuentes de líquidos restringidos a temperatura templada. Es ideal combinar mezclas saladas con
 mezclas dulces para mejorar la absorción glucosa-sodio.
   Pueden incorporarse luego, un plan de alimentación elemental o semielemental cuidando que su
osmolaridad no supere los 400-500 mOsm/kg.
   -Tercera fase: Rehabilitación a la alimentación normal.
    Una vez que el individuo sale de la alimentación liquida, la nueva etapa deberá planearse cuidadosamente
 e ir progresando paulatinamente hasta llegar a un plan de alimentación adecuado intestinal, con cuotas de
 proteínas elevadas, con un aporte determinado de grasas y fraccionada en porciones regulares.
   De acuerdo con la porción resecada es necesaria la suplementación con hierro, calcio, magnesio, zinc,
 vitaminas liposolubles y vitamina B12.

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA PACIENTES 

OSTOMIZADOS

  • Consumir abundantes líquidos: mayor a 2 litros / día
  • Comer a intervalos regulares
  • Comer tranquilo y Masticar despacio.
  • Probar alimentos nuevos en pocas cantidades
  • Evitar el aumento excesivo de peso
  • Según la presencia de intolerancias se sugiere evitar:
    • Alimentos que puedan producir gas: Legumbres, coles, repollo, rabanitos, cebolla, pepino, 
    • espárragos, bebidas con gas, papa, choclo, leche, azucares y dulces concentrados
    • Alimentos que se digieren en forma incompleta: aceitunas, apio, espinaca, frutas secas, 
    • arvejas, lechuga, maíz, pochocho, pepino, ananá, repollo, piel y semillas de frutas y hortalizas.
    • Alimentos que producen heces líquidas: caldos de ciruelas, jugos de uva, alimentos muy
    •  concentrados
    • Alimentos que producen olor: ajo, cebolla, habas, espárragos, huevo, pescado, cerveza, 
    • suplementos de vitaminas y minerales, antibióticos.
  • Para mejorar la tolerancia  se aconseja:
    • Alimentos que producen consistencia sólida: almidones, panes, pastas. Compotas de manzana,
    •  banana, quesos.
    • Alimentos que reducen el olor: yogurt, leche cultivada, jugo de naranja
  • Recudir el volumen de la cena para evitar excreciones nocturnas
  • Incorporar alimentos nuevos de a uno por vez
  • No comer mas de un alimento no recomendado por vez.

FORMULA SINTETICA

  • Hidratos de carbono:
Simples: disminuidos porque son formadores de gas y en altas concentraciones estimulan el peristaltismo.
Complejos: aumentados, con predominio de solubles, favorecen la formación de las heces.
  • Proteínas: normales, acordes a edad, sexo
  • Grasas: Se debe adecuar según el nivel de la cirugía, pueden estar disminuidas o normales.
Características físicas:
  • Consistencia: de fácil disgregación gástrica, para disminuir el trabajo digestivo.
  • Volumen: normal, disminuido por comida, sobre todo la cena
  • Fraccionamiento: cuatro comidas y alguna colación, para no sobrecargar la función intestinal.
  • Residuos: disminuidos con predominio de hemicelolosa. Sin celulosa. Tejido conectivo normal, 
  • modificado por cocción
  • Temperaturas: Evitar las frías en ayunas
Características químicas:
  • Purinas: Normales, porque el mayor estimulo de éstas es a nivel gástrico
  • Sabor y aroma, suaves, agradables

CUIDADOS DEL ESTOMA

Higiene del estoma y piel periostomal:
  • Lavado con agua tibia, jabón neutro y esponja suave.
  • Secado suave con toalla o pañuelos de papel.
  • Cortar el vello con tijera, no rasurar.
  • Medir el diámetro del estoma para adaptar el dispositivo (prevenir irritaciones cutáneas).
  • Mantener la piel periostomal limpia y seca.
  • Rellenar con pasta barrera los huecos y pliegues cutáneos para evitar fugas.
  • Despegar el dispositivo de arriba abajo, sujetando la piel con la otra mano para evitar irritaciones
  •  físicas.
  • Si se utiliza sistema doble, retirar la placa siempre que exista presencia de fugas.
  • Utilización de dispositivos adecuados a cada tipo de piel.
  
Complicaciones de los estomas:
Irritación cutánea: Aparece con frecuencia en la piel periostomal, observando signos de enrojecimiento y
escoriaciones de la piel. Está provocada por la humedad, irritaciones químicas, físicas, higiene inadecuada y
 reacciones alérgicas. Para su cuidado realizaremos protección de la integridad cutánea.
Estenosis: Se produce por estrechamiento en el orificio del estoma.
  • Detección y valoración.
  • Control de estenosis mediante dilataciones manuales.
  • Orientaciones dietéticas. Evitar estreñimiento.
  • Valorar tratamiento quirúrgico.

Hernia: Fallo de la pared abdominal, protuyendo tanto la ostomía como la piel de su alrededor.
  • Valorar signos de oclusión intestinal.
  • Adecuación de las bolsas colectoras.
  • Aconsejar el uso del cinturón.
  • Usar fajas para controlar la presión abdominal.
  • Evitar esfuerzos físicos y aumento de peso.
  • Valoración quirúrgica.

Retracción: Hundimiento del estoma hacia la cavidad abdominal.
  • Prevenir irritaciones cutáneas utilizando dispositivos adecuados.
  • Evitar el aumento de peso.
  • Recomendaciones para evitar estreñimiento.
  • Reconstrucción quirúrgica del estoma.

Prolapso: Es la protusión del asa intestinal sobre el plano cutáneo del abdomen a través del orificio del
 estoma.
  • Detección y valoración de la permeabilidad del estoma y del color de la mucosa prolapsada.
  • Reducción manual por parte del profesional experto.
  • Correcta adaptación de la bolsa colectora.
  • Necesidad de control por el cirujano cuando aparece bruscamente y es de gran tamaño.

Granulomas: Aparición o crecimiento de pequeñas masas carnosas en la mucosa del estoma.
  • Fulguración con nitrato de plata.
  • Evitar traumatismos con el cambio de dispositivo.

Mala ubicación del estoma: Provoca dificultad en la adaptación de los dispositivos.
  • Buscar un dispositivo adecuado.
  • Utilizar pastas de relleno.
  • Usar cinturón si es necesario.

OTROS CONSEJOS

  • Hábitos higiénicos: El estoma no es obstáculo para que pueda realizar los hábitos higiénicos de 
  • costumbre, sobre todo la ducha o el baño.
  • Vestido: Puede utilizar ropa cómoda, evitando comprimir la bolsa y estoma.
  • Trabajo: Si el paciente ostomizado es una persona activa y desea incorporarse a sus tareas puede
  •  hacerlo siempre que no tenga que realizar gran esfuerzo físico.
  • Actividades recreativas: Normalmente el paciente ostomizado puede participar en la mayoría de los
  •  deportes. Ha de evitar aquellos que la musculatura abdominal se someta a gran tensión.
  • Viajes: Si planifica viajar ha de tener la precaución de incluir en su equipaje todo el material necesario
  •  para el cuidado del estoma.

 http://colostomia.org/ostomias_y_nutricion.html

Síndrome del intestino corto.

El sindrome del intestino corto es una afección que ocurre cuando falta parte del intestino delgado o lo han extirpado durante una cirugía. Como resultado, los nutrientes no se absorben apropiadamente en el cuerpo.

Causas

El intestino delgado absorve muchos de los nutrientes que se encuentran en los alimentos que comemos. Cuando uno o más de la mitad de nuestro intestino delgado no está presente, el cuerpo no puede absorver suficiente alimento para mantenerse saludable y mantener su peso.
Algunos bebés nacen sin parte o gran parte del intestino delgado.
Generalmente, el sindrome del intestino delgado se debe a que gran parte del intestino delgado se retira durante la cirugía. Se puede necesitar esta cirugía:

Síntomas

Los síntomas pueden incluir:

Pruebas y exámenes

Se pueden realizar las siguientes pruebas:

Tratamiento

El tratamiento está encaminado a aliviar los síntomas y asegurarse que el cuerpo reciba suficientes nutrientes.
Una dieta alta en calorías que sumunistra:
  • Vitaminas y minerales clave, como hierro, ácido fólico y vitamina B12
  • Suficientes carbohidratos, proteínas y grasas
Si es necesario, se suministrarán inyecciones de algunas vitaminas o mineralesy de algunos factores de crecimiento especiales.
Se puede tratar con medicamentos que desaceleran el tránsito normal del intestino. Esto puede permitir que la comida se quede más tiempo en el intestino.
Si el cuerpo no es capaz de absorver suficientes nutrientes, se intenta con nutrición parenteral total (NPT). Esto le ayudará a usted o a su niño a tener nutrición de una fórmula especial a través de una vena del cuerpo. Su proveedor de atención médica seleccionará la cantidad correcta de calorías y la solución NPT. Algunas veces, también puede comer y beber a la vez que tiene nutrición de NPT.
En algunos casos, el trasplante de intestino delgado es una opción.

Expectativas (pronóstico)

Esta afección puede mejorar con el tiempo si se debe a una cirugía. La absorción de nutrientes puede mejorar lentamente.

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir:
  • Proliferación bacteriana en el intestino delgado
  • Problemas en el sistema nervioso causados por una falta de vitamina B12
  • Demasiado ácido en la sangre (acidosis metabólica debido a diarrea)
  • Cálculos biliares
  • Cálculos renales
  • Desnutrición
  • Huesos debilitados (osteomalacia)
  • Pérdida de peso

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con su proveedor si presenta síndrome del intestino corto, particularmente después de haberse tenido una cirugía de los intestinos.

Nombres alternativos

Insuficiencia del intestino delgado; Sindrome del intestino delgado; Enterocolitis necrotizante - intestino delgado

Referencias

Buchman AL. Short bowel syndrome. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds. Sleisenger and Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. 10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 106.
Caplan M. Necrotizing enterocolitis and short bowel syndrome. In: Gleason CA, Devaskar SU, eds. Avery's Diseases of the Newborn. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012:chap 73.
Semrad CE. Approach to the patient with diarrhea and malabsorption. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman's Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 140.

Ultima revisión 5/11/2016

Versión en inglés revisada por: Subodh K. Lal, MD, gastroenterologist with Gastrointestinal Specialists of Georgia, Austell, GA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Isla Ogilvie, PhD, and the A.D.A.M. Editorial team.

lunes, 14 de agosto de 2017

Complicaciones de la colitis ulcerosa.

La mayoría de los enfermos de colitis ulcerosa tendrán una afectación leve o moderada del colon, pero entre un 10-20% sufrirán alguna de las siguientes complicaciones graves:
  • Hemorragia masiva: durante un brote de colitis ulcerosa es habitual perder algo de sangre a través del recto, pero en ocasiones la pérdida de sangre puede ser enorme. Tanto que el enfermo necesite transfusiones sanguíneas de urgencia.
  • Megacolon tóxico: sucede cuando el daño del colon es tan grave que deja de funcionar y los gases de su interior comienzan a acumularse dilatándolo. Puede provocarlo alteraciones metabólicas, fármacos, pruebas como la colonoscopia o el propio brote de la enfermedad. En la radiografía de abdomen se observará un colon tan ancho como cuatro dedos de la mano. El tratamiento intentará solucionarlo con antibióticos, corticoides y sueros, pero si en un día no se ha solucionado se deberá realizar una cirugía para extirpar todo el intestino grueso.
  • Perforación: es la complicación más grave de la colitis ulcerosa. Lo más frecuente es que suceda durante un megacolon tóxico, pero también puede aparecer durante un brote cualquiera. Se debe realizar cirugía de urgencia y la mortalidad es muy alta, hasta el 25% de los enfermos no lo superan.
  • Cáncer: el riesgo de cáncer de colon es más elevado en los enfermos de colitis ulcerosa que en el resto de los enfermos. Por ello se deben realizar colonoscopias cada 1-2 años para detectar a tiempo la aparición de tumores. Normalmente estos controles de colonoscopias se comienzan a realizar cuando la enfermedad lleva ya 10 años de evolución. Si en una biopsia aparecen alteraciones de la mucosa del colon será obligatorio extirpar todo el colon en un tiempo razonable.
Por otro lado, la colitis ulcerosa, al ser una enfermedad autoinmune, puede afectar a todos los órganos del cuerpo, como sucede también en la enfermedad de Crohn.
  • Pioderma gangrenoso: es una alteración de la piel que se asocia con frecuencia a la colitis ulcerosa, aunque puede aparecer en cualquier persona. Aparece una pequeña úlcera con mucho pus en la piel que poco a poco va haciéndose más grande. Es muy frecuente que se confunda con una infección bacteriana y se trate con antibióticos sin resultado. Se trata con corticoides y deja cicatriz con frecuencia.
  • Colangitis esclerosante primaria (CEP): casi todos los casos están relacionados con la colitis ulcerosa, aunque sólo el 5% de los enfermos de colitis ulcerosa lo presentan. Produce deformación de la vía biliar, los conductos que transportan la bilis desde el hígado al intestino delgado. Las enfermos que tienen CEP tienen todavía mayor riesgo de cáncer de colon y también de sufrir cáncer de vía biliar.
  • Trombosis venosa profunda: al ser una enfermedad inflamatoria la sangre coagula más fácilmente en las venas. Por eso el riesgo de trombosis venosa profunda y de tromboembolismo pulmonar es mayor que en las personas sanas.
  • http://www.webconsultas.com/salud-al-dia/colitis-ulcerosa/complicaciones-de-la-colitis-ulcerosa-10167