domingo, 19 de enero de 2014

Qué piensan los españoles de la discapacidad .

Analizamos las preguntas sobre discapacidad que aparecen en el último barómetro del CIS y, lo que es más importante, sus respuestas
        

Estadísticas retronas
                 
Hace unos días, se publicó el adelanto del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Ya sabéis, esa encuesta que el instituto público pasa periódicamente a una muestra supuestamente representativa de españolitos (2500 en este caso, en 240 municipios y 52 provincias) para saber si pensamos que el paro es más importante que el terrorismo, o viceversa.
Lo curioso del último barómetro es que varias de las preguntas que se hicieron tienen relación directa con la discapacidad. En un tema en el que las subjetividades y las opiniones están a la orden del día, y siempre tan a flor de piel, es bueno que nos demos de vez en cuando un pequeño baño de datos.
No obstante, también es necesario dedicar cierto esfuerzo a interpretar los datos. Un número por sí mismo no tiene mucho sentido si no lo contextualizamos y decidimos qué significa.
En este artículo y en posteriores entregas, me voy a dedicar a llevar a cabo esta tarea dual (presentación de datos y su análisis), a ver si entre todos dibujamos un "barómetro de la discapacidad" que sea algo más que unas cuantas tablas de Excel.
La pregunta de la que me voy a ocupar hoy es la primera de aquellas que están relacionadas con el tema. Esta pregunta es importantísima, ya que se refiere a cómo piensa el encuestado que debería definirse la discapacidad; es decir, quiénes deberían ser considerados discapacitados y quiénes no.
Su redacción concreta es:
¿Cuál o cuáles de los siguientes grupos considera Ud. que padece una discapacidad?
Las opciones que se dan son las siguientes y el encuestado puede contestar "Sí", "No" o "No sé" en cada uno de los casos:
  • Aquellas personas que tengan cualquier tipo de defecto físico o psíquico, aunque no limite sus actividades cotidianas
  • Aquellas personas que tengan cualquier tipo de defecto físico o psíquico, que limite de forma grave sus actividades cotidianas
  • Aquellas personas que padezcan cualquier tipo de enfermedad crónica o dolencia, que limite temporalmente sus actividades cotidianas
  • Aquellas personas que padezcan cualquier tipo de enfermedad crónica o dolencia, que limite sus actividades normales durante más de un año
  • Aquellas personas que por algún motivo tienen limitadas sus actividades cotidianas (fractura de un miembro, edad, etc.)
Las respuestas de los encuestados se recogen en la siguiente gráfica:
Definición de discapacidad según el barómetro del CIS de diciembre 2013 —Gráfica realizada con infogr.am
Definición de 'discapacidad' según el barómetro del CIS de diciembre de 2013. / Gráfica realizada con infogr.am
Ahora, analicemos los datos.

Auto-cuidado en el hogar para niños y adolescentes con crohn.

Cualquier régimen de auto-cuidado se debe basar en las instrucciones dadas por el equipo médico. Los padres y cuidadores pueden ayudar mejor a un niño por aprender todo lo que pueda acerca de la enfermedad de Crohn, la comprensión de cómo la enfermedad afecta a un niño, y la prestación de apoyo, aliento y consuelo al niño.
 Los niños que tienen la edad suficiente deben ser alentados a aprender acerca de su enfermedad y participar en las decisiones sobre su atención. Los padres y los cuidadores también juegan un papel importante en hacer que seguro que el niño toma todo el tratamiento médico según las instrucciones, y obtiene una nutrición adecuada.
 No se requiere ninguna dieta especial para los niños con enfermedad de Crohn. La única regla es evitar cualquier alimento que hace que los síntomas empeoran. Esto varía de persona a persona, pero los alimentos que causan problemas para muchas personas son la leche y otros productos lácteos, alimentos picantes y los alimentos ricos en fibra. Los pacientes deben evitar los alimentos que son difíciles de digerir, como verduras crudas, palomitas de maíz, semillas y frutos secos, ya que pueden bloquear el intestino.
 Los niños y adolescentes con enfermedad de Crohn deben permanecer lo más activo posible. No hay necesidad de limitar la actividad física de los niños. La única excepción son los niños que desarrollan los huesos o débiles osteoporosis por el uso de esteroides a largo plazo. Debido a que sus huesos se pueden romper con más facilidad de lo normal, se deben evitar los deportes de contacto. No le dé a un niño las vitaminas y los suplementos minerales sin el visto bueno de la atención de salud del niño profesional. Pregunte acerca de dar los medicamentos sin prescripción niño tales como remedios diarrea, calmantes para el dolor, fiebre y la tos.
http://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.emedicinehealth.com/crohn_disease_in_children_and_teens/article_em.htm&prev=/search%3Fq%3Dcrohn%2Bdisease%2Bin%2Bchildren%26sa%3DX%26biw%3D1518%26bih%3D649

sábado, 18 de enero de 2014

viernes, 17 de enero de 2014

¿Qué lesiones se pueden tener si se tiene enfermedad perianal?

Existen diferentes tipos de alteraciones o lesiones dentro de la enfermedad perianal, las cuales pueden clasificarse en tres grandes tipos en función de su relación con la enfermedad, así encontramos, las lesiones primarias, las secundarias y las concomitantes o casuales.

Lesiones en la enfermedad perianal
Lesiones primariasLesiones secundariasLesiones concomitantes
Fisuras anales
Pliegues cutáneos
Úlceras cavitadas
Fístulas perianales
Fístulas ano/recto vaginales
Fístulas rectouretrales
Estenosis anal
Absceso perianal
Colgajos cutáneos
Lesiones primarias y secundarias sin relación con la enfermedad
Las lesiones primarias, surgen como consecuencia de la propia enfermedad de Crohn y reflejan la actividad de la misma. Dentro de este tipo podemos encontrar:
  • Fisuras anales: Son lesiones causadas por un desgarro de la piel o mucosa del ano, en la zona de la línea media posterior del mismo o a su alrededor. Presentan aspecto de úlceras de gran tamaño y profundidad, pudiendo ser múltiples y asintomáticas. Por lo general causan poco dolor, pero si existe infección subyacente, el dolor puede incrementarse.
  • Pliegues cutáneos: Son las manifestaciones o lesiones que aparecen con mayor frecuencia en periodos de actividad de la EC. Tal y como su nombre indica, no son más que pliegues de la piel a nivel del ano, que cambian de apariencia en función de la actividad de la enfermedad. Cuando la EC está activa, se vuelven de un color rosado o azualado, con presencia de ulceraciones y de aspecto abultado debido a la acumulación de líquido (edematoso); sin embargo, cuando la EC está inactiva su aspecto cambia, las ulceraciones se recubren de tejido y las lesiones se vuelven rígidas y opacas. Su presencia puede dificultar la higiene de la zona y aumentar su irritación, debido a las deposiciones frecuentes asociadas a la enfermedad de Crohn.
  • Úlceras cavitadas: Son lesiones abiertas de la piel o de superficies mucosas, que aparecen con baja frecuencia, pero que debido a su profundidad (pueden llegar hasta la zona del esfínter) y a su localización (recto y ano) suelen ser muy dolorosas.  
Las lesiones secundarias, son originadas por complicaciones de tipo mecánico o infeccioso de las lesiones anteriores (primarias). Entre las que se encuentran las fístulas subcutáneas, anovaginales y las rectovaginales, los abscesos perianales y la estenosis anal.
  • Fístulas: Las fístulas no son más que conexiones anormales entre alguna porción del intestino grueso, (generalmente el recto) con la piel o con cualquier otro órgano situado cerca de la zona afectada (fístulas anovaginales y rectovaginales). Suelen ser la segunda manifestación más frecuente de la EC y su origen puede deberse a la presencia previa de alguna fisura o glándula anal infectada; pudiendo aparecer más de un orificio de salida al exterior y en zonas más alejadas de la región perianal, como glúteos, muslos o genitales. Pueden ser  crónicas y asintomáticas, o acompañarse  de picor o escozor anal, dolor durante o después de la defecación y presencia de sangre o pus. Pueden ser simples (presencia de un solo orificio fistuloso), localizándose en la zona baja del ano, aunque hay una proporción elevada de fístulas complejas con varios orificios fistulosos tanto en la región perianal como en zonas más alejadas (glúteos, muslos o genitales).
  • Abscesos perianales: Es una acumulación de pus en la zona perianal (ano y recto), como consecuencia de la obstrucción del drenaje de una fístula. Suele producir una hinchazón en la zona alrededor del ano y dolor intenso durante las deposiciones.
  • Estenosis anal: La estenosis anal consiste en el cierre excesivo del agujero del ano como consecuencia de la pérdida de elasticidad del mismo, lo que dificulta su apertura durante la defecación. Pueden aparecer como consecuencia de la EC o de la presencia de abscesos crónicos o mal drenados. En pacientes con EC no suele ser sintomática, debido a que las deposiciones a consecuencia de esta enfermedad con más fluidas; sin embargo, cuando la oclusión es excesiva (diámetro del agujero anal menor de 1 centímetro), casusa dolor al ir al baño, desgarros anales frecuentes, sangrado o estreñimiento.
http://www.educainflamatoria.com/index.php/cuales-con-las-lesiones-mas-frecuentes

CERTIFICADO DE DISCAPACIDAD.



Los pacientes con Enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosas y Colitis Indeterminada poseen los derechos a ser evaluados en su potencial condición de discapacidad según lo que establece la Ley Nacional Nro. 22.431 “Sistema de protección integral de los discapacitados”, Año 1981, a través del Certificado de Discapacidad. Una herramienta que permite al paciente acceder a un tratamiento integral, sin importar su condición social, económica o cultural. Es una instrumento que garantiza el acceso a la salud. La ley enuncia tanto normas generales: objetivo, concepto y calificación de la discapacidad; servicios de asistencia, prevención y órgano rector; como así, las normas especiales en: salud, asistencia social, trabajo, educación, seguridad social y accesibilidad al medio físico.
El sentido de esta información, es contribuir a una mejor salud de los pacientes que, teniendo acceso a los tratamientos más adecuados según su nivel de gravedad, evitarán un empeoramiento y lograrán un mejor control de su enfermedad. El instrumento para acceder a dichos derechos es el Certificado de Discapacidad.
El objetivo del Certificado de Discapacidad, es promover la protección integral de la persona con discapacidad, incorporándola al sistema de prestaciones.
Ley Nac. Nº 22.431/81. "Sistema de protección integral de los discapacitados". Art. 2°: "Se considera discapacitada a toda persona que padezca una alteración funcional permanente o prolongada, física o mental, que en relación a su edad y medio social implique desventajas considerables para su integración familiar, social, educacional o laboral".
Ley Nac. Nº 26.378/08. "Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad". "Las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás". La Convención Internacional, a la cual adhiere Argentina, se basa en la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la OMS. Desde el enfoque de los derechos humanos, atiende a la capacidad/discapacidad funcional de la persona y a la incidencia de las barreras y obstáculos sobre su desempeño social y promueve la rehabilitación como el camino para superar las desventajas.
El paciente con EII tiene derecho a solicitar el Certificado de discapacidad, si así lo decidiera. Sin embargo, esto no siempre es tan sencillo de realizar debido a:
  • El desconocimiento generalizado de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal y sus consecuencias.
  • La aplicación de los parametros para determinar la discapacidad es subjetiva.
  • La discordancia entre la historia clínica y la apariencia física del paciente, aún más cuando éste se encuentra en período de remisión.
Cuando una o más de estas variables entran en juego, el paciente debe esforzarse por demostrar su lucha con la EII. Por todo ello, es importante contar con información que lo respalde.

jueves, 16 de enero de 2014

El ejercicio físico y EII.

Desde hace tiempo, se recomienda el ejercicio físico moderado para una vida más saludable. Incluso, se ha sugerido un efecto beneficioso del mismo en la prevención de diversas enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes melitus y la artritis reumatoidea. También, en los últimos años, se han realizado diversos estudios para valorar los efectos beneficiosos del ejercicio en esta enfermedad crónica que nos ocupa, como es la enfermedad inflamatoria intestinal. A continuación, nombraremos los más importantes:

1. En un estudio realizado por un grupo canadiense en 1999 (Collen P y colaboradores), se demostró que los pacientes que padecían una enfermedad de Crohn eran capaces de tolerar perfectamente un ejercicio de baja intensidad (pasear) y con una duración de 12 semanas. En este estudio, se demostró que el ejercicio físico realizado durante dicho tiempo no aumentaba el riesgo de padecer exacerbaciones de la enfermedad. Además, el ejercicio mejoró el estrés de los pacientes estudiados.

2. Por otro lado, en otro estudio realizado en 1998 (Richard Robinson y colaboradores) se demostró que un programa de ejercicio físico realizado en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, era un método potencialmente efectivo para aumentar la masa ósea de estos pacientes, y por tanto, un método que producía un menor riesgo de padecer osteoporosis y fracturas de los huesos.




  En general, el ejercicio físico moderado es saludable y recomendable en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal en fase de remisión, incluso, puede tener diversos efectos beneficiosos para la salud, como así demuestran diversos estudios. Sin embargo cuando se padece un brote de la enfermedad, se recomienda disminuir la actividad física del paciente. "Durante un brote es mejor el descanso", aunque esto no quiere decir que el paciente se "meta en la cama" sino que sería recomendable priorizar las actividades cotidianas. Según la intensidad del brote y el tipo de trabajo que se realiza, podría ser recomendable coger la baja laboral de forma puntual, ya que de esta forma se podría garantizar un tratamiento lo más completo posible: tratamiento según la indicación médica e intensificar el reposo intestinal a través de la dieta y de la disminución de la actividad física y/o intelectual.


http://www.ua-cc.org/aspectos3.jsp

miércoles, 15 de enero de 2014

El gasto sanitario de las comunidades cae en 140 euros por habitante en cuatro años.

La inversión pública per cápita de las comunidades autónomas en Sanidad parece repuntar en 2014. Quince de las 17 entidades regionales españolas incluyen en sus cuentas para este año un aumento del gasto per cápita, según los datos oficiales recogidos en los presupuestos regionales.
El mero número, sin embargo, esconde otra realidad: los pagos atrasados y la disminución de población no frenan una disminución de, como media, 140 euros por habitantes, con topes de 330 euros por persona desde 2010
Ana Mato, ministra de Sanidad (EFE)Según los datos de encuesta del Barómetro Sanitario que el Ministerio de Sanidad encargó al CIS en 2012, las porciones de población que se decían “muy satisfechas” con su sistema regional fueron más grandes en las regiones que más invirtieron, Asturias y Navarra. En Canarias y la Comunidad Valenciana, pasó lo opuesto: fueron las comunidades que más juicios negativos registraron en la encuesta del CIS cuando su inversión se encontraba, en ambos casos, por debajo de la media nacional. Valencia, en concreto, ocupaba en 2012 el último lugar en cuanto a inversión sanitaria per cápita.