lunes, 18 de noviembre de 2019

Investigadores de La Fe hallan un método de diagnóstico más precoz de la enfermedad de Crohn.

VALENCIA Actualizado:GUARDAR

El grupo en Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe) ha publicado un artículo en el que se identifica un nuevo patrón (firma epigenética) para el diagnóstico precoz y no invasivo de la enfermedad de Crohn, crónica y autoinmune, que no tiene curación, solo tratamiento paliativo.
El estudio, titulado ‘Identification of epigenetic methylation signatures with clinical value in Crohn's disease’, se ha publicado en la revista ‘Clinical and Translational Gastroenterology’ del American College of Gastroenterology, según ha informado el IIS La Fe en un comunicado.
Según ha explicado el instituto, la epigenética consiste en modular la expresión o actuación en ciertos genes sin alterar la secuencia básica del ADN y son los factores ambientales los que podrían influir en estos cambios.
Este patrón o firma epigenética pretende identificar de modo precoz y con mayor certeza la enfermedad de Crohn en aquellos pacientes que presenten síntomas digestivos sugestivos de la enfermedad, incorporando dicha determinación a los algoritmos de diagnóstico actuales.
En la Comunitat Valenciana hay unas 15.000 personas afectadas por enfermedades crónicas, inmunomediadas e inflamatorias del aparato digestivo, entre las que destacan la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Solo por Crohn, son 45.000 los afectados en toda España.
La enfermedad de Crohn es un proceso inflamatorio crónico del tracto intestinal, principalmente, aunque puede afectar "cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano, más comúnmente afecta la porción más baja del intestino delgado (íleon) o el intestino grueso (colon y recto)".
Se trata de una afección crónica que puede recurrir varias veces durante la vida, y algunas personas tienen períodos prolongados de remisión, a veces durante años, en los que no presentan síntomas, pero no hay manera de predecir cuándo puede ocurrir una remisión o cuándo volverán a aparecer los síntomas, según los expertos.
A pesar de los avances en las técnicas diagnósticas, como la ileocolonoscopia con obtención de biopsias para estudio anatomopatológico, actualmente la enfermedad de Crohn suele diagnosticarse de forma tardía porque "los síntomas pueden solaparse con los de otras entidades digestivas y en ocasiones cuesta diferenciarlas con seguridad diagnóstica", y el retraso diagnóstico conlleva "mayores complicaciones a largo plazo".

Huella epigenética

En este estudio, en el que se han utilizado muestras de sangre de 103 donantes sanos y pacientes con enfermedad de Crohn, se ha descrito una huella epigenética diferencial, la cual además señala el papel relevante de la epigenética en la patogénesis de esta enfermedad.
Según el artículo, la alteración de los niveles de metilación del DNA, un factor epigenético, de los genes DEFA5 y TNFalfa, se podría considerar una huella molecular que permita un diagnóstico precoz de la enfermedad de Crohn.
Este trabajo ha sido presentado recientemente en el Congreso Americano de Gastroenterología, celebrado en San Diego, y en el Congreso Europeo de enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, celebrado en Copenhague, con gran aceptación por parte de la comunidad científica de este campo de investigación.
Como afirman los autores, "la meta es transferir los resultados del laboratorio al manejo del paciente y de este modo facilitar el desarrollo de una medicina de precisión. La firma epigenética favorecerá un diagnóstico precoz y certero que asegure un tratamiento temprano de los pacientes con enfermedad de Crohn, evitándose así el desarrollo de complicaciones".
El estudio multidisciplinar, financiado por el Instituto de Salud Carlos III, ha sido liderado por Belén Beltrán, gastroenteróloga responsable de la investigación traslacional del grupo de EII del IIS La Fe, el cual es dirigido globalmente por Pilar Nos, jefa del Servicio de medicina Digestiva del Hospital La Fe.
Los autores del artículo son Inés Moret Tatay, Elena Cerrillo, Esteban Sáez González, Marisa Iborra, Luis Tortosa, así como Enrique Busó, responsable de la plataforma de Sequenom de la Unidad Central de Investigación de Medicina de la Universitat de València.
También han participado Juan Sandoval, director de la plataforma de Epigenómica, y David Hervás, coordinador de la Unidad de Data Science, Bioestadística y Bioinformática del IIS La Fe.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Un 30-50% de los pacientes con EII también sufren afectación articular.

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29 mar 2016 - 14:00 h
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Se estima que entre el 30 y 50 por ciento de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal también sufren afectación articular o del aparato locomotor, “siendo la espondiloartritis la manifestación extra-intestinal más frecuente (18-45 por ciento), aunque sus características de presentación son heterogéneas”, según puso de manifiesto Emma Beltrán, del Servicio de Reumatología del Hospital General Universitario de Valencia, durante el I Simposio Multidisciplinar de la SER (Sociedad Española de Reumatología), celebrado recientemente en Vigo.
A su juicio, en los últimos 10 años ha habido un gran avance en el diagnóstico, clasificación y tratamiento de estas patologías. No obstante, “todavía hay que constatar un retraso en el diagnóstico de las espondiloartritis de entre 5 y 8 años, ya que los pacientes jóvenes consultan menos y atribuyen los síntomas a otras enfermedades, por lo que, con frecuencia, acuden a otras especialidades, y se produce un retraso en la derivación al reumatólogo”. En este sentido, Beltrán abogó por “automatizar las características diferenciales de las espondiloartritis y buscarlas en los pacientes seleccionados”.
En la exploración física, además del examen habitual por órganos y sistemas, hay que incluir una evaluación detallada del aparato locomotor, en el que se debe explorar: el esqueleto axial (columna cervical, dorsal y lumbar), las articulaciones (incluyendo las sacroiliacas), las entesis, la presencia de dactilitis y otras manifestaciones extra-articulares. El síntoma estrella es el dolor lumbar que aparece en pacientes jóvenes menores de 40-45 años, con una duración de más de 3 meses, con inicio insidioso, y que mejora con el ejercicio frente al reposo, y con especial característica de dolor nocturno.
La Unidad de Investigación de la Sociedad Española de Reumatología (SER) en colaboración con la Asociación Española de Gatroenterología (AEG) y con Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (Geteccu) ha puesto en marcha un nuevo proyecto con el objetivo de definir criterios clínicos que sirvan de referencia para la derivación entre los Servicios de Reumatología y Digestivo de pacientes con enfermedades reumáticas y sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal (EII), y pacientes con EII y sospecha de espondiloartritis. En concreto, se elaborará una herramienta aplicable para el cribado de estas patologías en el formato de “checklist” que se prevé que esté disponible a finales de este año.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

La dieta mediterránea lucha contra el crohn, la colitis y el intestino irritable.

Nuestra alimentación ha probado una y otra vez ser de las más sanas del planeta, reduciendo, por ejemplo, la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, pero eso no es todo: también mejora la microbiota

Pocas son las cosas perfectas de este mundo. A (casi) todo se le puede sacar un lado negativo. Una de las escasísimas excepciones es la dieta mediterránea, la nuestra, que ha demostrado una y otra vez ser la más sana del mundo. Prueba de ello, aunque con total seguridad hay otros factores, es que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2019, la esperanza de vida de los españoles está situada en los 84 años, lo que pone a nuestro país en segundo lugar detrás de Japón con 86. De hecho, los varones españoles son los hombres que más tiempo pueden esperar vivir en este planeta.
La dieta mediterránea se ha relacionado con un sinfín de mejoras en nuestra salud, desde una reducción del riesgo de accidente cardiovascular hasta tener menos probabilidades de padecer cáncer. Ahora, un grupo de investigadores del University Medical Center Groningen en los Países Bajos han relacionado nuestra alimentación con una protección de nuestro tracto intestinal, dado que estaría ayudando a las bacterias que poseen actividad antiinflamatoria a prosperar.                              
Todo se debe a una relación de simbiosis con las bacterias que tenemos en nuestro intestino, la conocida como microbiota. Por pequeñas que sean, hay tantísimas (algo más de 3 billones) que las reacciones químicas que llevan a cabo a pequeña escala se convierten en fundamentales para nuestra supervivencia. Un ejemplo de esto es que nos permiten eliminar la bilirrubina, el subproducto de la rotura de los glóbulos rojos viejos. Sin esas bacterias esta molécula entraría en un bucle, siendo expedida a nuestro intestino y reabsorbida por este.
Todo se debe a que los alimentos que componen la dieta mediterránea como los cereales cargados de fibra, las legumbres, los pescados, los frutos secos o el vino están asociados a unos mayores niveles de bacterias beneficiosas que, a cambio de estos alimentos prebióticos, generan ácidos grasos de cadena corta, que son una fuente de energía esencial para las células del epitelio intestinal.
Para llevar a cabo su estudio, los investigadores usaron cuatro grupos de control diferentes, uno que estaba formado por sujetos de estudio completamente sanos, otro compuesto por pacientes de la enfermedad de Crohn, otro de enfermos de colitis ulcerosa y el último formado por personas que padecían intestino irritable. Después, analizaron muestras de heces de todos y cada uno de ellos y llevaron a cabo una exhaustiva encuesta sobre la alimentación que seguían.
Foto: iStock.
Foto: iStock.
Los resultados identificaron 61 comidas que tenían una relación directa con la población microbiana y 49 correlaciones entre los patrones de alimentación y las distintas composiciones de la microbiota. Para su sorpresa, los investigadores llegaron a las siguientes conclusiones:
  • Los alimentos principales de la dieta mediterránea, el pan, las legumbres, el pescado y los frutos secos, se asociaron con un descenso del número de bacterias aeróbicas, potencialmente patógenas. Estas comidas, además, también se relacionan con menores niveles de marcadores de inflamación.
  • Un mayor consumo de carne, comida rápida y azúcares refinados se vinculó a una reducción sustancial de las funciones bacterianas y un aumento de los mencionados marcadores de inflamación.
  • El vino tinto, las verduras, las frutas y el pescado se relacionaron con una mayor salud y abundancia de las bacterias beneficiosas en general.
  • Las proteínas vegetales ayudan a la síntesis de vitaminas y aminoácidos esenciales al mismo tiempo que colaboran en la rotura de los alcoholes y la excreción de amonio.

La relevancia: enfermedades inflamatorias

Representan un gran gasto para todos los países de la Unión Europea. 3 millones de personas en el continente están afectadas por alguna de las variantes (ya sea intestino irritable, crohn o colitis ulcerosa) y se calcula que el coste para la sanidad pública de los países de la Unión para los cuidados de estos pacientes asciende a 5.600 millones de euros. Por supuesto, es necesario poner este dato en perspectiva, pues como dicen los propios investigadores, la obesidad es el mayor problema alimentario al que nos enfrentamos en el viejo continente pues tiene unos gastos sanitarios asociados de 81.000 millones de euros.
Lo explica la investigadora principal del estudio, Laura Bolte: "Hemos investigado las asociaciones existentes entre los patrones dietéticos de diversos individuos y la microbiota intestinal. Vincular la dieta y la flora intestinal nos da más datos de la relación entre lo que comemos y las enfermedades inflamatorias. Los resultados sugieren que es muy probable que la dieta se convierta en un importante tratamiento para estos problemas de salud, gracias a su capacidad de modificar la microbiota".
https://www.alimente.elconfidencial.com/nutricion/2019-10-22/dieta-mediterranea-enfermedades-inflamatorias_2293008/

Un estudio pionero ahondará en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa con células dendríticas del intestino.

El IBGM tratará de averiguar por qué estas células, encargadas de la defensa del sistema inmunitario, se "equivocan" y ordenan atacar a las bacterias intestinales.

Especialistas de los hospitales Clínico y Río Hortega de Valladolid colaboran en este proyecto del IBGM.Especialistas de los hospitales Clínico y Río Hortega de Valladolid colaboran en este proyecto del IBGM.Dicyt
Un grupo del Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM), centro mixto de la Universidad de Valladolid (UVa) y el CSIC, se ha convertido en el primero en utilizar células dentríticas del intestino humano para averiguar el mecanismo que produce la inflamación intestinal en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Para su estudio, el investigador David Bernardo ha creado un equipo en el que colaboran distintos especialistas que trabajan en el diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades, formado por inmunólogos, gastroenterólogos, cirujanos de intestino y anatomopatólogos del Hospital Clínico Universitario y del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. El proyecto está financiado con una beca de 12.000 euros del Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECU) durante dos años, siendo la tercera vez consecutiva que Bernardo obtiene esta beca de investigación, aunque la primera que la consigue desde la UVa.
Bernardo se incorporó el pasado mes de marzo con un contrato Ramón y Cajal al IBGM, donde realizó en el año 2008 su tesis sobre inmunología de la enfermedad celiaca, para posteriormente especializarse en el estudio de las células dentríticas durante su estancia en el Imperial College London (2009-2015) y en el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario de La Princesa en Madrid (2015-2019).
"Allí intenté enriquecer las células y empecé a trabajar con biopsias. Después de tres años sin avances, cuando me incorporé aquí planteé un nuevo modelo que permitiera trabajar, además de con biopsias de pacientes, con tejido obtenido desde resecciones intestinales. Para ello, además de con los servicios de Aparato Digestivo, me puse en contacto con los servicios de Cirugía y de Anatomía Patológica de los dos hospitales de Valladolid, para que, tras obtener las aprobaciones éticas pertinentes, me facilitaran las muestras clínicas necesarias para trabajar", señala el investigador. Hasta ahora, todas las investigaciones se habían realizado con material procedente de ratones y/o con células manipuladas en laboratorio.
Una respuesta alterada de las células dendríticas
Las células dentríticas son las encargadas de ordenar a los linfocitos atacar a las bacterias patógenas que pueden provocar una enfermedad, de modo que sin ellas el sistema inmune no funciona. Son una fracción muy pequeña de las células del sistema inmune, y en el intestino tienen una importancia crucial.
Precisamente porque son muy pocas y se mueren muy rápido (viven tres días) no se había planteado su estudio, dirigiéndose la mayoría de los estudios a los linfocitos T, que, sin embargo, actúan bajo las órdenes de estas células dentríticas.
"La célula dentrítica es al sistema inmune lo que un juez al sistema legal. Son las que determinan todo. Nuestra hipótesis es que la enfermedad inflamatoria intestinal, incluyendo la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, está provocada por una respuesta alterada de estas células que desencadena la enfermedad", explica David Bernardo.
"Todas las personas tienen bacterias benignas en su intestino. Sin embargo, en los pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, las células dentríticas se equivocan y detectan a la flora intestinal como un enemigo al que atacan. Se sabe que hay un grupo de factores genéticos, inmunológicos, ambientales y microbianos que interactúan entre sí de forma compleja y que son los que provocan que las células dentríticas se equivoquen, pero averiguar por qué se equivocan estas células en determinados pacientes es la pregunta del millón", añade.
Hasta ahora se sabe que estas células ponen en marcha una respuesta inflamatoria frente a patógenos invasores, mientras que, por el contrario, establecen una respuesta de tolerancia frente a la flora intestinal y los nutrientes. Conocer los mecanismos que activan una u otra ruta permitirá que cuando se active la respuesta patológica se pueda tratar de llevarla hasta el otro lado.
"Por algún motivo, hay una distribución de la inflamación tanto en la enfermedad de Crohn como en la colitis ulcerosa que afecta a unas zonas concretas y predeterminadas. En la colitis ulcerosa siempre afecta al recto, y de ahí sube hasta el colon, pero nunca llega al íleon. Las preguntas que nos hacemos son: ¿por qué determinados sitios se inflaman con frecuencia?, ¿por qué las células pre-inflamadas no hacen inflamación en todo el intestino?, ¿hay algo que protege ese tejido y por eso no termina de inflamar? O bien, ¿hay algo predispuesto en esa parte del intestino que dispara la inflamación?", comenta David Bernardo.
El investigador espera obtener con este nuevo modelo de investigación las respuestas a todas estas cuestiones en el estudio de las células dentríticas, "ya que la forma de combatir la insurrección de estas células es manipulando el sistema inmune con sustancias que produce el propio organismo y que permitirá, esperamos, restaurar el mecanismo dañado por la enfermedad de Crohn y la colitis", concluye.
Enfermedad de Crohn
La enfermedad de Crohn es un proceso inflamatorio crónico del tracto intestinal que afecta especialmente a la porción más baja del intestino delgado (íleon) y del intestino grueso (colon y recto), aunque puede llegar a dañar cualquier parte del aparato digestivo.
Se desconoce el motivo exacto que provoca la inflamación. Sin embargo, todas las teorías apuntan a una causa inmunológica (el sistema de defensa del cuerpo), junto a una acumulación de determinadas bacterias. Puede afectar a personas de cualquier edad, pero la mayoría de los pacientes son adultos jóvenes, entre los 16 y los 40 años.

«Nos gustaría incorporar un psicólogo a la unidad de enfermedad intestinal»

El equipo, con responsables de Geteccu y Bureau Veritas. / D. ARIENZA
El equipo, con responsables de Geteccu y Bureau Veritas. / D. ARIENZA

El equipo del Hospital de Cabueñes, distinguido por su excelencia, atiende a 1.724 pacientes. El número va en aumento y se asocia a los hábitos occidentales

E. RODRÍGUEZGIJÓN.
El equipo de profesionales que integran la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital Universitario de Cabueñes recibió ayer la certificación de calidad en la asistencia sanitaria que concede el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (Geteccu). Al acto asistió el consejero de Salud, Pablo Fernández Muñiz, quien señaló que, en su faceta también de «cirujano general y del aparato digestivo» , conoce bien el trabajo valorado y el del equipo que lo hace posible. «Es un motivo de orgullo que, en una sola semana, un hospital asturiano haya recibido esta certificación tras la entregada el miércoles pasado en el HUCA a la unidad homóloga». Según señaló, con este sello, «Cabueñes se une a los mejores centros del país en cuanto a la investigación, diagnóstico, tratamiento y cuidados de la enfermedad inflamatoria intestinal».
La unidad lleva casi diez años de andadura, tras haber sido fundada por la doctora Cristina Saro en 2010. Atiende a 1.724 pacientes. En lo que va de año ha recibido a 77 nuevos enfermos, cuando en todo 2018 fueron 56. El origen de la enfermedad de Crohn (que puede afectar a todo el tubo digestivo, desde la boca hasta el ano) y de la colitis ulcerosa (centrada en el intestino grueso) es desconocido, aunque ambas tienen una base autoinmune y son crónicas. Sobre el incremento de los pacientes, la médica facultativa Pilar Varela apuntó a la mejora del diagnóstico y a la creencia de que «la enfermedad está asociada a los hábitos de la vida occidental. A la comida basura y a la contaminación, que alteran la microbiota intestinal. Eso, junto con una predisposición genética, provoca que se desate».
El reto, sobre todo, es curarla. La unidad trabaja para eliminar los síntomas clínicos y que «los pacientes tengan una buena calidad de vida». Lo abordan, fundamentalmente con medicación (fármacos biológicos e inmunomoduladores) y con derivaciones al nutricionista o al neumólogo para que dejen de fumar, porque el tabaco también es un factor de riesgo. Varela, muy agradecida con estas colaboraciones, reconoció que «nos gustaría mucho tener un psicólogo porque es una patología de pacientes jóvenes. Les cuesta aceptarla y nos vendría muy bien poder derivarlos. Y un nutricionista». También cree importante que haya baños adaptados para portadores de estoma. Solo hay uno en el ambulatorio de Pumarín.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Oclusión intestinal.

Panorama general

La obstrucción intestinal es un bloqueo que no permite que pase comida o líquido a través del intestino delgado o intestino grueso (colon). Las causas de la obstrucción intestinal pueden incluir franjas fibrosas de tejido (adhesiones) en el abdomen que se forman después de una cirugía, intestino inflamado (enfermedad de Crohn), bolsitas infectadas en el intestino (diverticulitis), hernias y cáncer de colon.
Si no se hace tratamiento, las partes bloqueadas del intestino pueden morir, lo que lleva a problemas graves. Pero con una atención médica inmediata, la obstrucción intestinal con frecuencia se puede tratar con éxito.

Síntomas

Los signos y síntomas de la obstrucción intestinal incluyen:
  • Dolor abdominal tipo cólico intermitente
  • Pérdida del apetito
  • Estreñimiento
  • Vómitos
  • Incapacidad de evacuar los intestinos o eliminar gases
  • Inflamación del abdomen

Cuándo consultar al médico

Porque la obstrucción intestinal puede causar complicaciones graves, busca atención médica de inmediato si tienes dolor abdominal serio u otros síntomas de obstrucción intestinal.

Causas

Las causas más frecuentes de obstrucción intestinal en adultos son:
  • Adherencias intestinales — bandas de tejido fibroso en la cavidad abdominal que pueden formarse después de una cirugía abdominal o pélvica
  • Cáncer de colon
En los niños, la causa más frecuente de obstrucción intestinal es la invaginación.
Otras posibles causas de obstrucción intestinal incluyen:
  • Hernias — porciones de intestino que se introducen en otra parte del cuerpo
  • Enfermedades intestinales inflamatorias, como la enfermedad de Crohn
  • Diverticulitis — una afección en la que pequeñas protrusiones (divertículos) en forma de bolsas en el sistema digestivo se inflaman o se infectan
  • Torsión del colon (vólvulo)
  • Retención fecal

Pseudoobstrucción

Una pseudoobstrucción intestinal (íleo paralítico) puede causar signos y síntomas de obstrucción intestinal pero no implica un bloqueo físico. En el íleo paralítico, los problemas en los músculos o nervios interrumpen las contracciones musculares coordinadas normales de los intestinos, lo que disminuye o detiene el recorrido de los alimentos y líquidos por el aparato digestivo.
El íleo paralítico puede afectar cualquier parte del intestino. Sus causas pueden incluir:
  • Cirugía abdominal o pélvica
  • Infección
  • Determinados medicamentos que afectan los músculos y nervios, incluyendo antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina y la imipramina (Tofranil), y analgésicos opioides, como los que contienen hidrocodona (Vicodin) y oxicodona (Oxycontin)
  • Trastornos de los músculos y nervios, como la enfermedad de Parkinson

Factores de riesgo

Las enfermedades y trastornos que pueden aumentar tu riesgo de obstrucción intestinal incluyen:
  • Cirugía abdominal o pélvica, que con frecuencia causa adherencias intestinales — una obstrucción intestinal común
  • La enfermedad de Crohn, que provoca que se engrosen las paredes del intestino, estrechando el pasaje
  • Cáncer en el abdomen, especialmente si te han hecho cirugía para extraer un tumor, o radioterapia

Complicaciones

Si no se trata, la obstrucción intestinal puede causar complicaciones graves y fatales, incluyendo:
  • Muerte del tejido. La obstrucción intestinal puede interrumpir el suministro de sangre a parte de tu intestino. La falta de sangre hace que la pared del intestino muera. La muerte del tejido puede resultar en que se rasgue la pared intestinal (perforación), lo que puede llevar a la infección.
  • Infección. Peritonitis es el término médico para la infección en la cavidad abdominal. Es un trastorno que puede ser fatal y que requiere atención médica inmediata, y, con frecuencia, cirugía.

Anemia y Enfermedad Inflamatoria Intestinal.

La anemia es un término griego que significa sin sangre (Anaima: de An-sin y haima-sangre). Se define como la disminución de la concentración de hemoglobina (Hb) en la sangre, que es el parámetro más fiable para conocer si se padece anemia. Además podemos indicar que es la patología hematológica más común y es muy frecuente en nuestro medio.
La hemoglobina, es una hemoproteína de coloración roja, que se considera como una porción de los glóbulos rojos (también llamados eritrocitos). Su función es transportar el oxígeno a los órganos de su cuerpo y los tejidos, y a su vez transportar el dióxido de carbono de los órganos y tejidos de nuevo a los pulmones.
En la anemia existe un número de eritrocitos (glóbulos rojos) insuficiente para satisfacer las necesidades del organismo y, por consiguiente, siendo la hemoglobina la proteína sanguínea encargada del transporte de oxígeno por el cuerpo, muchos de los signos y síntomas de la anemia veremos que vienen marcados por esa falta de oxígeno.
Los valores establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en personas adultas se considera la presencia de anemia cuando la hemoglobina en hombres es inferior a 130 g/l  y a 120 g/l en mujeres. En los niños, los niveles para determinar si padecen anemia depende de su edad. Entre los 6 meses y los 6 años, se considerará que la sufren si la hemoglobina es inferior a 110 g/l. Entre los 6 años y los 14, el nivel mínimo debe ser 120 g/l.
Hay que tener en cuenta que las necesidades fisiológicas específicas varían en función de la edad, el sexo, la altitud sobre el nivel del mar a la que vive la persona, el tabaquismo y de las diferentes etapas vitales, por ejemplo en el embarazo.  Esta alteración se puede dar por diferentes motivos y en ocasiones como resulta de las enfermedades digestivas entre otras patologías.
En el caso de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, aparece con mayor frecuencia en la enfermedad de Crohn (EC) que en la colitis ulcerosa (CU).

¿Qué es la anemia ferropénica?

Se define como tal aquella anemia cuya etiología es la carencia de hierro. Con respecto a la anemia ferropénica (AF), es la etiología más común de la anemia en la EII, con cifras de prevalencia en torno al 45%6.

tipos de anemia en la eii
Esquema de Francesc Caselles (www.deficitdehierro.com)
En conjunto, la carencia de hierro es la causa más común de anemia, pero pueden causarla otras carencias nutricionales (entre ellas, las de folato, vitamina B12 y vitamina A), la inflamación aguda y crónica, las parasitosis y las enfermedades hereditarias o adquiridas que afectan a la síntesis de hemoglobina y a la producción o la supervivencia de los eritrocitos. La concentración de hemoglobina por si sola no puede utilizarse para diagnosticar la carencia de hierro (también llamada ferropenia). Sin embargo, debe medirse, aunque no todas las anemias estén causadas por ferropenia.
La prevalencia de la anemia es un indicador sanitario importante y, cuando se utiliza con otras determinaciones de la situación nutricional con respecto al hierro, la concentración de hemoglobina puede proporcionar información sobre la intensidad de la ferropenia.
Astenia, anorexia, fatiga: síntomas anemia
La ferropenia, con o sin anemia, es aún más frecuente.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro?

Éstos van a depender de la gravedad de la enfermedad. Si la anemia por deficiencia de hierro es leve o moderada, es posible que no se produzcan signos ni síntomas. Pero si una persona presenta sintomatología, ésta puede variar entre síntomas leves e intensos. Muchos de los signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro se aplican a todo tipo de anemia.
El síntoma más frecuente de todos los tipos de anemia es el cansancio  (pero éste es muy habitual en la EII y no siempre es debido a que haya anemia)
La anemia también causa sensación de falta de aliento; vértigo, especialmente al ponerse de pie; frío en las manos o los pies; palidez en la piel, las encías y el lecho de las uñas. Las uñas pueden volverse quebradizas , existir hinchazón y dolor de la lengua, grietas en las comisuras de la boca, aumento de tamaño del bazo e infecciones frecuentes.
Si no hay suficientes glóbulos rojos para transportar la hemoglobina, el corazón tiene que trabajar más para hacer circular la cantidad reducida de oxígeno en la sangre. Esto puede provocar arritmia, soplos, aumento de tamaño del corazón, en ocasiones más graves con dolor en el pecho y hasta insuficiencia cardíaca.
Algunos signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro tienen relación con las causas de la enfermedad. Por ejemplo, las deposiciones (materia fecal, excremento o heces) de color negro alquitrán o las deposiciones con sangre de color rojo vivo pueden ser signos de sangrado intestinal.
El sangrado menstrual abundante o muy largo y otros tipos de sangrado vaginal pueden indicar que una mujer corre el riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro.
En los bebés y los niños pequeños los signos de anemia comprenden falta de apetito, retraso en el crecimiento y el desarrollo, y problemas de conducta.

Anemia en la EII

La anemia constituye la complicación extraintestinal más común en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal. Es tan frecuente que resulta imprescindible realizar controles analíticos periódicos para detectarla y tratarla precozmente. Los mecanismos que la generan pueden ser diversos, siendo el más habitual la ferropenia
seguido, y asociado en muchos casos, de la inflamación crónica.
Con lo que podríamos clasificarla según el tipo de anemia en la E.I.I.: ferropénica, por inflamación, y un tipo descrita como mixta.
En ocasiones cuando la anemia es severa, el paciente puede precisar de una transfusión sanguínea.
Bolsa de hemoderivados para transfusión sanguínea
La hemoglobina baja, independientemente de las causas, produce el mismo daño y las mismas complicaciones en todos los pacientes. Los niños y los ancianos son especialmente sensibles a los bajos niveles de oxígeno. Por otro lado, el carácter complejo de los mecanismos de producción de la anemia en la enfermedad inflamatoria intestinal con frecuencia plantea dudas acerca del tratamiento más adecuado.
En el siguiente artículo del Dr. P. Gisbert y el Dr. Gomollón, sobre Tratamiento de la anemia en la enfermedad inflamatoria intestinal, encontramos conclusiones tan importantes como:
  • La anemia es la complicación sistémica más frecuente de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
  • La ferropenia —aun sin anemia— es tan frecuente que puede considerarse la regla más
    que la excepción en los pacientes con EII.
  • La anemia en la EII es frecuentemente compleja y multifactorial.
  • La medida más importante para el control de la anemia es el tratamiento de la propia EII.
  • Para tratar la anemia ferropénica en la EII, el hierro por vía intravenosa es más eficaz que por vía oral, ya que logra una mayor y más rápida respuesta con una menor incidencia de efectos adversos.
  • Las indicaciones del hierro por vía intravenosa en la EII son: anemia grave (hemoglobina < 10 g/dl), intolerancia a la vía oral, ausencia de respuesta al hierro oral y EII con actividad grave.
  • La eritropoyetina siempre debe combinarse con hierro por vía intravenosa para hacer frente al incremento de la demanda férrica debida al aumento de la eritropoyesis

Conclusiones

Además de ser muy frecuente, la importancia de la anemia (incluso la ferropenia sin anemia), estriba en su impacto negativo en la calidad de vida de quien la sufre, que puede ser tan deficiente similar a la de pacientes anémicos con cáncer avanzado.
La identificación correcta de los pacientes con anemia así como la instauración del tratamiento más idóneo serán los dos pilares fundamentales para la mejoría de la calidad de vida de los enfermos.
El uso correcto de los suplementos de hierro, administrados vía oral y las nuevas formulaciones de hierro parenteral, con o sin eritropoyetina asociada, revolucionaron el abordaje de esta complicación evolutiva de la enfermedad inflamatoria intestinal.