miércoles, 20 de abril de 2016

Enfermedad inflamatoria intestinal: una patología con particularidades en la edad pediátrica.

En las primeras consultas puede confundirse con una gastroenteritis infecciosa u otra patología similar pero la Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica (EII-P) viene derivada de la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Su incremento en menores de 18 años en las últimas décadas ha dado lugar a grandes avances en su tratamiento y a la organización de encuentros entre afectados y especialistas
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El doctor Javier Martín de Carpi. Facilitada por el hospital Sant Joan de DéuEl doctor Javier Martín de Carpi. Facilitada por el hospital Sant Joan de Déu
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica es una patología crónica caracterizada por la inflamación del intestino sin ninguna causa todavía definida.
En los últimos años se ha observado una mayor presencia de la enfermedad en sociedades occidentalizadas y suele asociarse a los hábitos de vida.
Cuando alguien la padece, el revestimiento interno del tracto gastrointestinal se inflama produciendo úlceras y sangrado. Los principales síntomas son diarrea, dolor abdominal, infecciones o sangrado.

La utilidad de los encuentros

Como se trata de una enfermedad prácticamente desconocida en el ámbito pediátrico, el considerable aumento de casos en estas edades ha dado lugar a la creación de encuentros entre especialistas y pacientes como el que se celebra cada dos años en el hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona, con la colaboración de NestleHealthSciencie.
En este contexto, a primeros de abril tuvo lugar la “IV Aula de Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica (EII-P)” en la que se trataron, entre otros temas, la necesidad de un abordaje multidisciplinar de esta patología, las pautas de nutrición que debe seguir el paciente o los tratamientos que tiene actualmente a su alcance.
El jefe de la sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del mencionado hospital, Javier Martín de Carpi, ha explicado a EFEsalud que el objetivo de estas reuniones consiste en difundir información acerca del seguimiento de la enfermedad, ya que “lamentablemente no hay mucha disponible” y desterrar los posibles miedos que puedan surgir.
Una mujer entra en una réplica de 30 metros de longitud de un intestino humano en Dresde (Alemania)
Una mujer entra en una réplica de 30 metros de longitud de un intestino humano en Dresde (Alemania). EFE/Ralf Hirschberger

La unidad especializada

El hospital de Sant Joan de Déu lleva desde el año 2008 tratando a niños con esta enfermedad y su “plus añadido” radica en su tratamiento de manera integral.
El doctor Martín de Carpi detalla que en esta enfermedad deben intervenir especialistas como “psicólogos, dietistas, cirujanos, radiólogos o trabajadores sociales dedicados a estos pacientes”.
En este centro, esta modalidad ya es posible porque “las enfermedades crónicas pediátricas influyen mucho en el niño: en su socialización, su familia y su educación”.

La enfermedad en el niño

Cuando un niño es diagnosticado de Enfermedad Inflamatoria Intestinal a los padres les suele entrar miedo. Para mitigarlo, el hospital de Sant Joan de Déu organiza también estos encuentros en los que los pacientes y las familias cuentan su día a día con la enfermedad.
En cuanto a los tratamientos, el facultativo señala que a día de hoy aún no hay muchos tipos, pero si indica que se han producido avances.
“Contamos con tratamientos muy efectivos que pueden mantener silente la enfermedad y controlarla durante mucho tiempo”, detalla el doctor.
Aunque es una enfermedad presente en adultos, en los niños hay tener en cuenta una serie de características especiales:
  • Es un período básico para el desarrollo y el crecimiento del niño y puede afectarle en todas esas facetas.
  • Al ser edades “críticas”, el objetivo es revertir la situación lo antes posible y de manera eficaz. Hay que intentar llegar cuanto antes al diagnóstico.
  • Los pediatras tienen que hacer una mayor labor de concienciación.
  • El niño debe ser consciente de la enfermedad que tiene para que crezca responsablemente con ella.
  • Sus tratamientos

    El doctor subraya que “los tratamientos son prácticamente los mismos que los que se utilizan en adultos aunque existe una tendencia a aplicarlos de una manera más intensiva desde el principio para llegar a una remisión más completa”.
    Es decir, en los niños se utilizan fármacos más potentes en fases más precoces mientras que en el caso de los adultos “puede llegar a importar menos una demora”.
    Martín advierte además de que en el caso de la enfermedad de Crohn existen posibilidades terapéuticas basadas en dietas o terapias nutricionales.
    Se ha demostrado que se puede lograr el control de esta inflamación con una dieta exclusiva basada en la ingesta de un batido durante unas semanas: “Están basados en la caseína de la leche de vaca y parece ser que producen un efecto antiinflamatorio. Tras tomar exclusivamente durante un tiempo este preparado, el niño podrá tomar cualquier alimento siempre y cuando forme parte de una dieta equilibrada”.
    ¿Y después? Sólo queda asegurarse de que el tratamiento mantenga esa remisión de la inflamación. Hay que tener en cuenta dos tipos: Los que se dan para bajar la inflamación y los intentan que ese intestino no vuelva a inflamarse.
    Publicado en: Mujer e infancia

Los parásitos intestinales ayudan a minimizar la enfermedad inflamatoria intestinal.

Los parásitos intestinales influyen beneficiosamente en la composición de la…
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domingo, 17 de abril de 2016

Frases para reflexionar.

 Suerte es lo que sucede cuando la preparación
y la oportunidad se encuentran y fusionan. (Voltaire) 

jueves, 14 de abril de 2016

Expertos en ostomía crean una herramienta para mejorar la calidad de vida de más de 60.000 pacientes con estoma.


MADRID, 11 (EUROPA PRESS)
El Consejo General de Enfermería de España y Coloplast han presentado una herramienta que facilitará a los profesionales sanitarios protocolos de actuación para tratar a pacientes ostomizados porque, según la vicepresidenta del consejo, Pilar Fernández, "más de 60.000 personas en España portan una bolsa de ostomía para evacuar sus desechos orgánicos, una circunstancia que supone un gran impacto en la calidad de vida del paciente".
"Numerosos estudios han dejado claro que la evolución y la calidad de vida de los pacientes es mucho mejor cuando reciben los cuidados de una enfermera experta en estomaterapia", ha asegurado Pilar Fernández durante la presentación en Madrid de la 'Guía para la planificación y el registro del cuidado del paciente ostomizado'.
Esta herramienta supone una "unificación de los criterios de actuación" fundamentada en la base científica que va a situar al sistema sanitario español en un referente en materia de cuidados de estomas.
UNIFICACIÓN DE LOS REGISTROS CLÍNICOS
Desde Coloplast, la directora de marketing, Ana Alcocer, ha recalcado que llevan "quince años trabajando con un grupo de enfermeros expertos de varios hospitales de España y habíamos elaborado un plan como documento de consenso, que ya era un avance, pero quisimos dar un paso más y validarlo en la práctica clínica".
"El resultado es un protocolo de actuación único, que sin duda será referencia internacional, y por ello se va a proceder a editarlo en inglés para que junto con la 'Guía de Buenas Prácticas en Enfermería' de la RNAO de Canadá, se convierta en la nueva hoja de ruta para la atención del paciente ostomizado", ha señalado Ana Alcocer.
De esta manera, cualquier enfermera o enfermero desde cualquier parte de España podrá atender al paciente y ofrecer una alta calidad de asistencia médica, ya que este grupo de profesionales está presente en todo el proceso, desde la intervención quirúrgica hasta el cuidado post operatorio.
"Por eso, es una gran noticia que vea la luz esta guía que va a suponer un antes y un después en el tratamiento de pacientes", ha resaltado la vicepresidenta del Consejo General de Enfermería quien ha anunciado que desde la organización continuarán "potenciando la labor de enfermeras y enfermeros expertos".
Además, "el consejo está trabajando conjuntamente con la Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia para llevar a cabo el desarrollo de las competencias para conseguir que los pacientes tengan garantizados los mejores cuidados posibles", ha asegurado la vicepresidenta.
MEJORA DE LAS CONSECUENCIAS DEL ESTOMA
Los pacientes que se enfrentan a un estoma pueden vivir con absoluta 
normalidad de la mano de un enfermero experto o, por el contrario, enfrentarse en soledad a su patología y arriesgarse a padecer complicaciones físicas y psicológicas como aislamiento social, ansiedad, depresión y problemas psicológicos severos.
Por esta razón, el director del observatorio enfermero del Consejo General de Enfermería y coordinador de la guía, José Luis Cobos, ha argumentado al respecto que "permitirá reducir sustancialmente las complicaciones asociadas a una ostomía, como las heridas periostomales y las obstrucciones, garantizando al paciente la mejor calidad de vida y evitando reintervenciones quirúrgicas, infecciones, heridas y problemas psicológicos severos".
En este sentido, la enfermera y coordinadora de la guía, Sagrario Leonor Rodríguez, ha señalado que "cualquier enfermero, independientemente de su comunidad, podrá proporcionar a los pacientes los cuidados que precisa, teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada persona, desde el impacto emocional y los temores, hasta el manejo del cuidado de la piel, alimentación y actividad física del paciente".
Además de mejorar la calidad asistencial del paciente, para el sistema sanitario supone un "gran ahorro porque disminuye las complicaciones en los pacientes y, por tanto, disminuyen los reingresos; debemos tener en cuenta que un reingreso hospitalario por una complicación del estoma supone un coste de 600 euros por día", ha señalado José Luis Cobos.
Esta herramienta se facilitará de forma accesible y gratuita a todos los profesionales médicos que traten a estos pacientes, tanto en las consultas especializadas como en la propia atención primaria, y "ofrecerá planes de cuidado que faciliten a los enfermeros conocer los problemas más frecuentes de los pacientes", ha asegurado Leonor Rodríguez.
La guía aborda todos los cuidados aplicables para el paciente y para el profesional sanitario, así como recomendaciones médicas y tratamientos para complicaciones físicas y psicológicas. También aporta una visión de cómo abordar esta patología una vez que el paciente ha sido dado de alta.
OSTOMÍA UROLÓGICA
Otra de las novedades que aporta esta herramienta es que no solo se centra en la atención de pacientes con ostomías digestivas, una de las más frecuentes, sino que incorpora la atención a pacientes urostomizados.
Este hecho facilitará la implantación de nuevas consultas especializadas para estos pacientes a los que les cuesta más encontrar ayuda especializada.
Por ello, Leonor Rodríguez también ha incidido en que "este trabajo va a repercutir en la definición del campo profesional y en la obtención de evidencia de la aportación específica que implica el cuidado enfermero".

miércoles, 13 de abril de 2016

Dieta, genética e inflamación: la caída de un dogma.

Nuevas investigaciones sugieren que factores ambientales (y modificables) como la dieta y la microbiota son capaces de vencer la predisposición genética a padecer una determinada enfermedad, evidenciando la importancia de la epigenética y la microbiota intestinal en la expresión fenotípica de la enfermedad.

Gracias a los resultados del estudio METAHIT sabemos que el ecosistema intestinal humano se clasifica en tres grupos según la abundancia relativa de tres géneros: Bacteroides para el enterotipo 1, Prevotella para el enterotipo 2 y Ruminococcus para el 31. Se desconocen las causas de dicho agrupamiento, si bien éste parece relacionado con hábitos dietéticos. Así, el enterotipo tipo 1, con predominancia del genero Bacteroides, ha sido asociado a una dieta rica en proteínas y grasas, en contraposición al enterotipo 2 (predominancia del genero Prevotella), más asociado al consumo de fibras e hidratos de carbono2. Por tanto, sabemos que la dieta tiene su particular influencia en la estructura de la microbiota.
Por otro lado, es conocido el hecho de que en algunas enfermedades como la enfermedad inflamatoria intestinal o la diabetes mellitus se han apreciado determinados cambios en la estructura de la microbiota intestinal, muy probablemente implicados en su desarrollo.
Un reciente artículo publicado en Nature3 refrenda la hipótesis de que el tipo de dieta determina de algún modo la composición de la microbiota intestinal, pero con una importante novedad, que supone la intervención de la dieta en la modulación de la respuesta inflamatoria de determinadas enfermedades.
Los ratones Pstpip2cmo configuran un modelo animal genéticamente predispuesto a sufrir una enfermedad inflamatoria que se asemeja bastante a un cuadro de osteomielitis crónica recidivante en humanos. Estos ratones están programados genéticamente para desarrollar un cuadro de erosión y destrucción ósea y articular. Parece que la Interleucina-1β es el principal mediador en el desarrollo de dicha inflamación. En un intento de desvelar los factores ambientales que influyen en el desarrollo de la inflamación, se llevó a cabo este estudio. Los ratones Pstpip2cmo fueron asignados a recibir dos tipos de dieta. Un grupo recibía una dieta pobre en grasas o estándar y el otro grupo una dieta rica en grasas saturadas y colesterol. Los hallazgos fueron sorprendentes: aquellos ratones Pstpip2cmo que recibían la dieta poco saludable, quedaban protegidos del desarrollo de enfermedad inflamatoria osteoarticular, mientras que aquellos que recibían la dieta estándar o “sana”, presentaban un florido cuadro de osteomielitis y artritis destructiva.
Al analizar la composición de la microbiota intestinal mediante el gen 16S, se apreciaba cómo los ratones alimentados de forma saludable presentaban un patrón de microbiota caracterizado por un aumento de Prevotella junto con un descenso en Lactobacillus, con respecto a los ratones wild type y los ratones alimentados con una dieta rica en grasas. Se confirmó también que el efecto inflamatorio era mediado por la citocina proinflamatoria IL-1β, ya que los ratones “protegidos” por la dieta rica en grasas presentaban niveles muy bajos de este mediador en comparación con los ratones que sí desarrollaban el cuadro.
Por tanto, este estudio aporta importantes conclusiones: la dieta, a través de la modificación de la estructura de la microbiota intestinal, modula la expresión de interleucinas proinflamatorias. Pero si somos más arriesgados en las conclusiones, avanzamos hacia la caída de un dogma: factores ambientales (y modificables) como la dieta y la microbiota son capaces de vencer una predisposición genética a padecer una determinada enfermedad, evidenciando la importancia de la epigenética y la microbiota intestinal en la expresión fenotípica de la enfermedad.

Bibliografía
  1. Arumugam M, Raes J, Pelletier E, Le Paslier D, Yamada T, Mende DR et al. Enterotypes of the human gut microbiome. Nature. 2011; 473(7346): 174-80.
  2. Wu GD, Chen J, Hoffmann C, Bittinger K, Chen YY, Keilbaugh SA et al. Linking long-term dietary patterns with gut microbial enterotypes. Science. 2011; 334(6052): 105-8.
  3. Lukens JR, Gurung P, Vogel P et al. Dietary modulation of the microbiome affects autoinflammatory disease. Nature. 2014; 516(7530): 246-9.
  4. http://www.elprobiotico.com/dieta-genetica-inflamacion/

La pérdida de la audición puede ser una manifestación extraintestinal de la EII.

La pérdida de la audición puede ser una manifestación extraintestinal de la EII
La pérdida de la audición puede ser una manifestación extraintestinal de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), pudiendo afectar  entre el 38% hasta más del 50% en aquellas personas que ya presentan otra u otras manifestaciones extraintestinales.
Tanto a la enfermedad de Crohn como a la Colitis Ulcerosa se les ha considerado tradicionalmente, enfermedades limitadas a la mucosa del tubo digestivo. Se ha demostrado que frecuentemente se acompañan de trastornos en otros puntos del organismo lo que se denomina manifestaciones extraintestinales de la EII.
Por este motivo se deben considerar como enfermedades sistémicas, ya que con frecuencia aparecen síntomas y signos fuera del intestino, que no siempre coinciden con la actividad de la EII de base. Los órganos más frecuentemente afectados son las articulaciones, la piel, los ojos y la vía biliar. Por otro lado, el desarrollo de una manifestación extraintestinal parece incrementar la susceptibilidad a padecer otras.
Poco se sabe sobre la pérdida de la audición en personas con EII.
En este mes de abril se han publicado los resultados de un estudio que incluye a 105 participantes ( 76 pacientes y 29 controles sanos). La media de edad fue de 36 años. Se les ha realizado un seguimiento durante un período de 3 años y han sido sometidos a valoración de la audición con audiometrías.
La conclusión a la que llegan los investigadores es que la pérdida de la audición puede ser otra manifestación extraintestinal de la EII. Se encuentra en el 38% de los pacientes con EII y en hasta en el 52% de los pacientes con otras manifestaciones extraintestinales y aumenta en las personas con edad por encima de los 40 años.
Es recomendable hacer una evaluación temprana de la audición a las personas con EII y en especial, en aquellas que ya hayan presentado alguna otra manifestación extraintestinal.

domingo, 10 de abril de 2016